¿Los Planes del Pueblo o Los Planes de los ricos?
Volumen 1, Número 2, mayo/junio de 2001

 

ÍNDICE 
 
 
EDITORIAL
El Pueblo Informado, Pensador y Unido Jamás Será Descerebrado y Vencido
CÓMO LA VES DESDE AI
La reanimación del movimiento popular y la táctica de período
DETRÁS DEL PALIACATE
Comunicado #23, Nuestro Saludo a la Marcha Zapatista
Comunicado #24, La transición foxista: Del 'YA' al 'YES'
NUESTRO PENSAR
Cobrando masIVA Agresión al Pueblo
HACIENDO CAMINO
Los Guardianes de La Libertad
Noam Chomsky y Edward S. Herman (www.rebelion.org)
El Plan Puebla Panamá, intervencionismo de EU
Carlos Fazio (La Jornada, www.jornada.unam.mx, 19/III/01)
TELESCOPIO
La Lucha Indígena en América Latina
Bolivia: Entrevista a Felipe Quispe 
(Resumen Latinoamericano)
Perú: El Estremecimiento y la Elección 
(La Jornada, www.jornada.unam.mx, 01/IV/01)
CONOCIENDO A...
Episodios de la Revolución Cubana
PINCELADAS
Recuerdos Inmortales
De Sueños y Reflexiones
Un Homenaje a Simón Bolívar
Comunsentimina
PASEOS POR EL TIEMPO
A la memoria del Capitán Antonio
Memorias de los enfrentamientos de Guanábano y Tepozonalco
A 25 años de la muerte de José Revueltas
MEGÁFONO
Recordando al compañero Toño
A la memoria del compañero Roberto
Carta a mi papa Roberto
Exigimos la aprobación de la Ley Cocopa
 
 

Dirección Nacional ERPI

Consejo Editorial: Ciro, Ramón, Ramiro, Maíz
Equipo Técnico y Gráfico: Dionisio, Marisol, Diana, Elena, Tom, Jerry, Grillo, Piolín, Maíz
Consejo de Inspiración:
        Política: José Revueltas, Ricardo Flores Magón, Simón Bolívar
        Estética: Leopoldo Méndez, Pablo O’Higgins, Miguel Angel Asturias
 
¡CON EL PODER POPULAR, EL PUEBLO UNIDO VENCERÁ!
Página: http://tierra.ucsd.edu/erpi
Correo Electrónico: erpi@tierra.ucsd.edu

NOTA: La inclusión de todos los artículos de esta publicación es exclusiva decisión del Consejo Editorial. El criterio para la publicación es la afinidad de nuestros pensamientos y no necesariamente algún compromiso político de los autores.

IMPORTANTE: Esta revista está dirigida a todos los ciudadanos de nuestro país, quienes tenemos derecho a la información, a la libre expresión y a ejercer nuestra libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia (derechos plasmados en los Artículos 6 y 7 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos), y del mundo. Advertimos: La lectura y/o posesión de esta revista no significa militancia en nuestra organización. Por lo tanto, cualquier medida represiva es estricta responsabilidad del gobierno.

 


Al Pueblo de México:
 
El día de hoy recordamos a unos mexicanos patriotas, libertarios, que hace tres años cayeron abatidos por las balas asesinas del ejército federal en la comunidad de El Charco, municipio de Ayutla en el Estado de Guerrero.
 
Hoy como siempre, recordamos con tristeza la vida segada.
Hoy recordamos con orgullo su valentía mostrada.
Hoy recordamos, junto a las voces solidarias, su ejemplo de lucha.
Hoy recordamos que si la vida es lucha, la muerte es inspiración para la lucha.
 
Si pudiésemos platicar con ellos hoy, les diríamos que todavía no se han logrado la democracia, la justicia, la vida digna, la libertad por la que ellos lucharon y que la impunidad en sus casos, como en tantos otros, ha prevalecido.
 
Ellos se reunieron en la escuela Caritino Maldonado, queriendo resolver los problemas sociales producidos por el sistema político existente. En otras palabras, soñaban con un mejor mañana en medio de un "hoy" tan catastrófico. La respuesta a su deseo por una vida digna fue, ya todos sabemos, una masacre.
 
Hoy y mañana recordaremos a estos mexicanos con orgullo y lucharemos por alcanzar el mañana por el que ellos lucharon.
Ayer fueron Cananea y Río Blanco; ahora son Aguas Blancas, Acteal, El Charco y El Bosque; mañana ¿cuántos más?
Por lo pronto el día de hoy decimos:
 
¡¡Honor y Gloria eterna a los Mártires de El Charco¡¡
¡!Con el Poder Popular, el Pueblo Unido Vencerá¡¡

Con dolor y prestos a seguir luchando: Bases, militantes y dirección del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente, ERPI.

6 de Junio de 2001
 

EL PUEBLO INFORMADO, PENSADOR Y UNIDO JAMÁS SERÁ DECEREBRADO Y VENCIDO

En las últimas semanas se han desatado tragicómicas controversias en torno a la eliminación de la tasa cero del IVA a libros y colegiaturas en la propuesta de contrareforma fiscal foxiana y la censura por parte del Secretario de Trabajo de dos obras latinoamericanas que representan irrefutables aportes a la literatura universal. Con diversas manifestaciones la ciudadanía naturalmente sancionó y rechazó estos nuevos ejemplos oficiales de ignorancia, oscurantismo y exclusión.

Sin embargo, estas acciones del gobierno van mucho más allá de simples embestidas conservadoras contra nuestras libertades culturales y sobre todo de metidas de patas de un polémico funcionario. Los ataques (que sin duda lo son y hay que impugnarlos con todos los medios y formas de lucha, sin exclusiones o descalificaciones) que presenciamos forman parte de una estrategia más amplia y calculada de los sectores de poder. Estos aprovechan el ‘nuevo’ momento de aparente democratización y apertura para profundizar una cínica y sistémica política de información y control que evocan las tan vigentes profecías de Orwell.

En alianza con los grandes consorcios mediáticos y las empresas de la tecnología informática, el Estado trata de controlar el acceso a y la producción y el uso de la información. Así, a la vez, pretenden controlar a la ciudadanía, sus cuerpos, sus mentes y su conciencia.

Por un lado cuentan con tecnologías de punta, desarrolladas por la FBI y los servicios de inteligencia a escala mundial, que aplican violando nuestras garantías básicas. Con ‘cajas negras’ ubicadas en puntos nodales de las comunicaciones (internet, líneas telefónicas, comunicaciones inalámbricas), los programas Echelon y Carnivore interceptan, almacenan y analizan toda la información que pasa por esos canales. De tal modo, vigilan toda la información que intercambiamos, violando un derecho básico del hombre como ser social.

Aparte de estas restricciones ‘físicas’ y directas, emplean otros mecanismos y medidas más sutiles (es decir que parecen ser menos invasivas) para sujetar la información que necesitamos para organizar nuestras vidas de modo más racional, justo y digno. Se trata de limitar el acceso exclusivamente a ‘conocimientos’ totalmente inútiles y contrarios en cuanto a su uso crítico y social.

Así, la afirmación de Carlos Montemayor de que el gobierno quiere un pueblo ‘decerebrado’ no tiene nada de chistoso. (Tampoco parece ser chiste que Fox no ha leído un libro en su vida.) Efectivamente, el Estado bloquea la lectura y el libre pensamiento. Hace todo lo posible, en cambio, por llenarnos la cabeza de irreflexivas imágenes y sensaciones y así producir una trepanación colectiva. Así se explica la proliferación y los horarios de los famosos talk shows y también la mediatización de la política que la actual administración promueve, ambos fenómenos inventos gringos. En los mensajes televisivos y radiofónicos de Fox, que no por casualidad se asemejan a la basura de los talk shows, el convencimiento razonado ha desaparecido. En su lugar ofrece una táctica perfeccionada por Hitler: el bombardeo de lindas pero tontas palabras que de tanto repetir pretende convertir en verdad incuestionable. Es el reino de la ‘lógica’ del marketing en todos los ámbitos de la vida; es un asalto a nuestras más esenciales facultades. En fin, tratan de construir una realidad virtual en la que aun sin esas ridículas gafas ‘experimentamos’ un mundo completamente ajeno al momento que vivimos. Buscan de esta forma ocultar una inaceptable e inhumana realidad que con un monopolio de la información y su uso moldean según los intereses de los dueños del planeta.

¿Habrá este experimento llegado a tal punto que, como advierte Saramago, estamos abandonando la responsabilidad de pensar y de actuar críticamente y perdiendo la capacidad de indignarnos y protestar? ¿Será la concentración de la información tan desigual (con unos pocos que saben mucho y muchos que saben poco y cada vez menos) que el empobrecimiento de la mentalidad social y la distorsión y hasta la supresión de la memoria colectiva han llegado a grados irrecuperables?

El hecho de que el modelo neoliberal nos haya colocado en penúltimo lugar entre los países lectores es ominoso. Sin embargo, esta gran batalla aun no está decidida. Si bien la amenaza del aniquilamiento existe, el pueblo es dueño de un conocimiento y una memoria que aun no le arrebatan. Es el mismo conocimiento que históricamente la gente ha desenvainado en las condiciones más adversas para reclamar sus derechos e imponer la justicia.

La tarea, por tanto, de todos los revolucionarios es generar las condiciones para que reflorezca este recurso popular y sea utilizado de manera creativa, constructiva y combativa. Si el éxito del modelo reside en la publicidad y el atontamiento del pueblo, los triunfos populares se darán en la medida que podamos crear y poner en manos del pueblo medios y una política de información democráticos, horizontales y participativos. Con la producción, la proyección y el uso alternativo de la información, el pueblo podrá derrumbar las mentiras y los valores oficiales para construir una realidad más atractiva y más justa, acorde con la vida digna que todos anhelamos.

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CÓMO LA VES DESDE AI

La reanimación del movimiemto popular y la táctica de periódo

Sin duda, la movilización zapatista generó una reanimación del movimiento popular. Entre otras cosas, la marcha logró colocar la lucha de los pueblos indígenas en el centro del escenario nacional y motivar a diversos sectores de la sociedad a reactivar sus luchas extraparlamentarias. Pero importantemente, como ya todos sabemos, algunas cosas han cambiado. Ahora vemos que la enmienda constitucional aprobada por el Congreso de la Unión trae consigo una serie de candados y omisiones, de manera que ni se acerca a La Ley Cocopa ni refleja en lo mínimo el espíritu de Los Acuerdos de San Andrés. Los puntos medulares de la Ley Cocopa -- en especial la autonomía, la libre-determinación, la territorialidad y el derecho público -- fueron extraídos jubilosamente por los redactores. Por consiguiente, el EZLN rechaza la ley Cevallos-Bartlett-Ortega y suspende el diálogo con el gobierno. Naturalmente, el escenario político cambia. Aquí sin embargo, en este escrito, trataríamos un análisis sobre los aspectos político-sociales de la marcha, antes del acontecimiento señalado. Y al final de esta crónica, regresaremos a platicar brevemente sobre algunos de los cambios que se presentan actualmente.

Durante los meses de febrero y marzo el país vivió un episodio trascendental para el futuro de las luchas por la democracia y la justicia social: la Marcha por la Dignidad Indígena encabezada por la comandancia del EZLN...

Si bien las intensas jornadas con amplia participación han dado paso a días más tranquilos en que las comunidades indígenas, los movimientos populares y revolucionarios y las bases zapatistas en particular esperan respuestas del gobierno, el período actual no deja de ser crítico. La marcha zapatista demostró que sí hay otras formas más participativas y directas de hacer política y que además existe un gran porcentaje de mexicanos que desean cambios sustanciales.

A esta realidad, que se manifiesta en la reanimación del movimiento popular y las movilizaciones autónomas desde abajo, se enfrenta la estrategia de Estado con la que choca frontalmente. Paradójicamente, el ejecutivo también le apuesta a la aprobación de la ley Cocopa, la reanudación de la negociación y la resolución del conflicto en Chiapas. Sin embargo, esto lo pretende hacer a su medida sin que de verdad se resuelvan radicalmente los problemas que dieron origen al conflicto. Con la paz foxiana el Estado busca crear condiciones que beneficien exclusivamente a la oligarquía nacional y el capital financiero internacional dentro del marco de la profundización del modelo neoliberal en México: Plan Puebla Panamá, la norteamericanización de nuestra industria energética y el traspaso casi sin límites de los recursos nacionales a los grandes empresarios a través de la contrarreforma hacendaria.

Así siguen cuajándose dos visiones que se enfrentan. Pero hay muchas interrogantes que han de contestarse para ir determinando cómo se irán definiendo los conflictos y qué decisiones tendremos que ir adoptando. Por un lado habrá que ver los resultados de la reanudación del proceso de paz para el EZLN en particular y el movimiento democrático-revolucionario en su conjunto. ¿Se convertirá el EZLN en una fuerza institucional más o continuará contribuyendo a la construcción de un amplio bloque revolucionario anti-neoliberal? Por otro lado hay que estudiar la respuesta gubernamental a la disposición del EZLN a pasar a la lucha política ‘legal’. ¿hará concesiones sustanciales o bloqueará los cambios reales que exige el EZ, contribuyendo de este modo a una radicalización de la política extra-parlamentaria? Por último es necesario pensar en las opciones que tendremos todos las fuerzas integrantes del movimiento revolucionario. ¿Podremos los movimientos sociales autónomos y las organizaciones político-militares democráticas aglutinarnos en un bloque, con una visión estratégica coordinada para enfrentar y derrotar el modelo oficial? Es quizá esta última pregunta la más determinante y su desenlace tendrá mucho que ver con la reanimación del pueblo que acabamos de experimentar. Sin embargo, antes de tratar de responder a estas interrogantes, pasemos al análisis de la marcha, sus frutos y los posibles escenarios que de ella se derivan.

 

Escenarios

Todos los días se repite hasta el cansancio que el primer acto de gobierno de Vicente Fox ha sido el de retomar la iniciativa de ley de los derechos y culturas de los pueblos indígenas, llevándola al Congreso de la Unión como iniciativa avalada por la presidencia de la República.

Con ese acto el nuevo gobierno retoma la posibilidad de lograr una solución política al levantamiento del EZLN y de sus bases indígenas, aceptable y funcional al régimen del capital financiero. Traslada al «poder legislativo» la decisión central de recuperar el consenso perdido por los gobiernos priístas para así derrumbar el obstáculo que ha frenado el proyecto de modernización neoliberal en el campo mexicano, principalmente en el centro, sur y sureste del país. Esa posibilidad no podía ser alcanzada aunque se intentó de dientes para afuera por los gobiernos de Salinas y Zedillo: los Acuerdos de San Andrés fueron firmados en medio de un cerco de contención militar a los zapatistas y de expresiones de la GBI dedicadas a la ruptura del tejido social de las comunidades.

Al mismo tiempo ha resurgido la «Doctrina Iruegas» (llamada así por el apellido de uno de los asesores del equipo gubernamental en los diálogos y ahora alto funcionario de Relaciones Exteriores). Los zapatistas, según esa doctrina, no conseguirán en la mesa nada que no hayan conseguido en el combate. Sólo que ahora ese «combate» se ubica en el terreno que mejor domina el enemigo de los indígenas: «el debate legislativo». En esta forma trucada de legitimar institucionalmente los proyectos de la oligarquía, legisladores asumen por mayoría los acuerdos que antes han meditado los órganos de conducción del poder real, ese gabinete de «orden y respeto» que envuelve al equipo de seguridad nacional y que con la observación y asesoría directa de los estrategas del gobierno estadounidense es vocero de los intereses del gran capital financiero.

Pero esta segunda posibilidad sólo corresponde a un escenario donde además de enfrentarse a la iniciativa de Fox y el peso de su imagen publicitaria, los protagonistas contrarios (los indígenas zapatistas) carecieran de la fuerza social de apoyo a su respuesta, así como de la capacidad de modificar la respuesta individual y de grupo de diputados y de senadores a reclamos y consensos construidos antes en el terreno no institucional de la movilización popular.

Fox, su equipo y sus amigos, los dueños del dinero que esperan invertir en los supermegaproyectos del Plan Puebla-Panamá, (PPP) necesitan disputar la iniciativa política e ideológica en este combate con los zapatistas. Pero también necesitan sumar una mayoría aplastante en el Congreso para modificar a su gusto, por la vía de los votos y no la del referéndum constitucional, aquellos aspectos de la iniciativa de Ley Cocopa que afectan su interés principal. En pocas palabras, no pueden invertir los miles de millones de pesos y las astronómicas ganancias que contempla en PPP en medio de una zona de guerra.

Ellos quieren paz para invertir, para comerciar y ganar. Paz para desarticular el tejido social, provocando la acelerada migración de indígenas hacia los corredores de maquiladoras, a las plantaciones de exportación. Paz política para reordenar los gobiernos municipales sin autonomías efectivas (esto es con autodeterminación, con gobiernos propios y con un control indígena sobre los recursos y el territorio) en la zona de influencia zapatista y en las otras zonas en rebeldía.

Esto explica la petición de Fox a los zapatistas de que acepten los cambios (los candaditos) que los expertos constitucionalistas al servicio del capital pretenderán colgar a la propuesta de Ley de la Cocopa.

Para lograrlo cuenta Fox sólo con la extrema derecha panista y priísta en las cámaras. Así aparenten estar en su contra en aspectos como el uso de la tribuna del pleno de las Cámaras de diputados y senadores. Pero aún ellos pueden echar con el agua a su criatura. Por eso ha buscado Vicente Fox que el diálogo directo y la firma de cualquier mínimo acuerdo con el EZLN sea forzado por una opinión pública manipulada por todos los medio: (des)conciertos y millonarias firmas por una paz tan blanca como sus fantasmas; diaria desinformación que intoxique los verdaderos motivos de la movilización zapatista, dejando de lado a los indígenas y sus exigencias de justicia y dignidad y buscando cercar con fórmulas mediáticas la expresión de la comandancia del EZLN; apoyo de la cúpula más retrógrada de la iglesia católica, los grupos empresariales y los dueños de los medios; y el hasta ahora mejor show presidencial de aparecer como el único animador del diálogo ante legisladores y zapatistas «intransigentes».

Siguen y seguirán intentando el desprestigio de los zapatistas y de Marcos, pretenden promover actitudes de celo o desconfianza entre la izquierda independiente, entre los movimientos sociales y las organizaciones de la insurgencia armada. Acomodan la información sobre las movilizaciones indígenas y populares como si esta fuera una respuesta de «apoyo a la iniciativa de Fox por la paz». El logro de abrir el diálogo con legisladores, después de una competida votación entre duros (panistas) y «tolerantes» (los demás partidos con sus excepciones), se lo sigue agregando a su cuenta de éxitos el lenguaraz de Guanajuato.

Mientras, las respuestas de Fox a las preguntas del EZLN son evidentes: el presidente, en el caso de que sea el que manda sobre los militares, lo hace de acuerdo a una estratagema convenida con el mando militar de redistribución y reconversión de los quehaceres de las fuerzas armadas en la región zapatista y en todo el país. La decisión de reconvertir las bases de Río Euseba y Guadalupe Tepeyac en «centros de desarrollo rural o comunitario», significa, además de dejar a los soldados «retirados” a unos kilómetros de donde estaban, a obligar a las comunidades a aceptar en su seno órganos del estado en el que entre otros el ejército cumpliría funciones de «desarrollo», además de seguridad, inteligencia, operaciones psicológicas, etc. Es decir que los mismos ‘cambios’ que realiza para cumplir con las señales del EZLN producen una continuación de la lógica de la guerra de baja intensidad.

Buscan en el alto mando que los militares sean menos visibles incorporándose a labores “sociales» que encubran el peso superior que ahora se ha dado al trabajo de inteligencia y de fuerzas especiales (información y contrainformación, búsqueda de dirigentes y mandos, preparación de escenarios de represalia, provocación, guerra o terror psicológico, asalto).

El estado hace política sin deshacer, ni siquiera guardar o retirar realmente, a su factor militar. También podría decirse que lleva al factor militar a hacer política, promoviendo la confianza en proyectos transnacionales como el Plan Puebla- Panamá.

Los presos zapatistas, más los de otras organizaciones rebeldes y los indígenas y campesinos en la cárcel, son tratados por el gobierno como rehenes de su política. Salen de las cárceles por la vía de los órganos estatales, o por las federales si cumplen antes con formas que los dejan supeditados al arbitrio de los jueces. Salen también los que se ven obligados a acogerse a las amnistías tramposas de los gobiernos de los estados, que los hacen reconocerse como delincuentes o como miembros o simpatizantes de las fuerzas rebeldes. No salen en cambio otros presos políticos que se les acusa de haber combatido al Estado y a sus fuerzas represivas, si bien es cierto que ellos no fueron mencionados por el CCRI en su exigencia de las «tres señales». Además, los desaparecidos o las víctimas de los procesos de guerra sucia y represión son burlados en su reclamo de castigo a los culpables del terror de Estado.

Sólo en los discursos o en las balandronadas del presidente se menciona que se hará justicia o, avisa Creel que los órganos de espionaje dejarán de ser medios de represión política en el actual gobierno.

Resumiendo, la paz oficial por la que Fox y su administración se están esforzando no es la paz que la sociedad entera y sus organizaciones siempre ha reclamado: la paz con justicia y dignidad, la paz con autonomía efectiva para los pueblos indígenas, la paz definida por una auténtica participación de la gente y no los intereses de los Romo, Slim, Hernández, es decir del gran capital. Fox busca conseguir esta falsa paz por medios anti-democráticos y publicitarios: en lugar de buscar un profundo consenso, utiliza el marketing y la mediatización de la política para vender un producto a la gente. Es una paz que no remueve los mecanismos de guerra de baja intensidad y que, en vez de plantear mayor autonomía, reorganiza la región sureste según la visión empresarial de los poderes fácticos. Para esta paz que quieren alcanzar con una forma excluyente y elitista de hacer política, el EZLN y las bases organizadas de la sociedad tenían, sin embargo, su respuesta.

 

¡Pero llegaron los comandantes zapatistas y obedeciendo mandaron a movilizar!

La marcha de los 23 comandantes y un subcomandante del EZLN fue la respuesta anunciada el 2 de diciembre por el CCRI al proyecto de pacificación Foxista publicitado como primer acto de gobierno.

En ella se conjugan algunas de las más notorias capacidades del EZLN para hacer política en medio del cerco militar y de información que parecía haberlos colocado a la defensiva en condiciones de relativa debilidad.

Recuperan la iniciativa política ubicando en la promulgación constitucional de la Ley de Derechos y Cultura Indígenas el objetivo visible de esta coyuntura. Presentan esa meta, además, como el mínimo cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés al que el gobierno de Zedillo se negó y subrayan que la Cocopa presentó esa iniciativa, en su momento como un acuerdo de todos los representantes de los diversos partidos que la componen.

Al intento de Fox de erigirse como el nuevo dueño y promotor de la iniciativa de Ley de la Cocopa y de su interés por lucirse como promotor de la paz sin adjetivos, el EZLN lo pone en espera, una y otra vez, jugándosela contra su popularidad mediática. Y lo pone a un lado, al colocar como su interlocutor gubernamental al Congreso de la Unión, o más específicamente a los diputados y senadores interesados por encontrar una salida política inmediata a la demanda de derechos indígenas, independientemente que esta sea heterogénea y se sepa que a la mayoría les anima la realización del proyecto que promueve Fox y sus amigos para su «marcha al sur».

Los miembros del CCRI zapatista desafían a la vez a Fox que se gane la confianza para reiniciar el diálogo a partir de que se manifieste las «Tres señales»: una la legislación de derechos indígenas, basada en la iniciativa de la Cocopa; la segunda el retiro de los soldados de siete posiciones de las más de doscientas que tienen en el territorio con influencia zapatista, la mayoría de ellas de efecto simbólico para las comunidades zapatistas y sus redes de apoyo nacional e internacional porque ahí, entre otros lugares están los Aguascalientes, donde se han efectuado cientos de encuentros entre el EZLN y organismos y personalidades democráticas; y la tercera la liberación de presos políticos zapatistas en Chiapas, Tabasco y Querétaro.

Esas tres señales, y el recurrente llamado a los legisladores de todos los partidos, parecieron escasas condiciones, vistas en el papel, como para arrancarle la iniciativa política a Fox.

No fue así porque, a la vez y principalmente el CCRI convocó a la sociedad civil, y particularmente al Congreso Nacional Indígena en apoyar la marcha de los 24 dirigentes del EZLN al Distrito Federal, recorriendo a su paso poblaciones de 12 estados en los que además de difundir su exigencia de las tres señales, se presentó la esencia de la meta a lograr en estos momentos: cumplir los Acuerdos de San Andrés con la incorporación a la Constitución de los derechos de los pueblos indígenas y abrir un periodo de abierta lucha política del EZLN con base en la reanimación de la movilización popular encabezada por los pueblos indígenas.

La prensa y los otros medios sólo se interesaron por comparar para bien o para mal de los zapatistas actuales esta marcha con las de otros movimientos insurgentes y revolucionarios, desde la de los ejércitos de Zapata y de Villa hacia la capital, la «Larga Marcha» de los comunistas chinos convocada por Mao Tze Tung, la más reciente del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil que recorrió movilizó y educó políticamente durante varios meses ese país o, finalmente, las movilizaciones y levantamientos indígenas en Ecuador.

El pueblo en cambio, particularmente el pueblo organizado recibió esta decisión con entusiasmo y altas expectativas. Las principales nos parece que son:

La reanudación de las movilizaciones populares contra la continuación del proyecto neoliberal de privatizaciones que mira a los sectores estratégicos de la electricidad, el petróleo, la educación y la salud; la acción en contra de los despojos a los escasos bienes de los campesinos y los colonos, a los derechos sindicales, a la capacidad de compra de los salarios ahora amenazada con el IVA a alimentos y medicinas; la movilización antineoliberal de los movimientos sociales de mujeres, jóvenes, homosexuales, jubilados y pensionados, ambientalistas y trabajadores de la cultura. El llamado de los zapatistas, a la vez que apoyo, presentaba posibilidades de coordinar este amplio bloque de luchas sociales, estancado por la fragmentación y pasmo que en muchos produjo la caída del PRI de la presidencia y el supuesto cambio de gobierno y de régimen que promueve como imagen publicitaria el gobierno de Fox.

La posibilidad de unir la lucha zapatista por la justicia y la libertad a los presos políticos y las víctimas de persecución, tortura y masacres que se sufren como parte de la guerra sucia una y otra vez asumida por el Estado desde los años sesenta en contra de las poblaciones y organizaciones que resisten al poder. «Sus presos son nuestros presos», fue un grito generoso que esperaba eco en el zapatismo y que de variadas formas acompañó la marcha, también el reclamo de castigo a los culpables de la represión. Fue otra expectativa del pueblo organizado puesta en la coyuntural marcha, si bien nunca ha sido dependiente de una sola organización por importante que sea, para continuar la resistencia y conseguir la justicia que niega el autoritarismo del Estado.

La lucha por la defensa contra la represión, la impunidad de los represores y el fin de la militarización del país y de las múltiples expresiones de guerra llamada de baja intensidad que vigila, espía, divide, amenaza, aterroriza a comunidades y organizaciones en muchos lugares del país. Lucha que pasa por reconocer las causas que originaron los levantamientos armados y la existencia de organizaciones insurgentes. Causas que comparten con el EZLN las organizaciones del movimiento armado y las bases sociales y políticas que dan vida a la construcción de autonomías, comunidades insurgentes y demás expresiones de la construcción del poder popular.

El EZLN, en todos los casos por voz del subcomandante Marcos, respondió a esas expectativas con amplios argumentos:

Aclaró que en este momento los pueblos indígenas y en particular del EZLN y de sus bases de apoyo decidieron centrar sus luchas sociales en lograr la incorporación constitucional de los derechos políticos y culturales de los indígenas presentes en la iniciativa de la Cocopa . Este es el momento para el EZLN de lograr esa reforma sustancial y consolidar el empuje de los indígenas como protagonistas en la construcción de un nuevo tipo de relación con el Estado: la de las autonomías comunitarias, municipales y prácticamente regionales que hacen de la producción en común, el gobierno en común y la defensa en común un camino más de la expresión del «mandar obedeciendo». Se trata de una forma distinta de poder, la del poder popular construido desde abajo y desde ahora. Si bien el subcomandante Marcos no utiliza estas últimas expresiones y subraya que ellos no buscan el poder, su postura parece no excluir que el pueblo tampoco «busque” pero sí construya su poder desde abajo y desde ahora.

Así, el EZLN responde a las múltiples expectativas del pueblo organizado que les da camino, casa y sustento en su caravana explicando que ellos no vienen a decir qué es lo que hay que hacer sino a pedir su apoyo a la lucha que emprenden en este momento. Marcos declara que sería irresponsable contestar que sí, o que regresarán y que los esperen- a las personas y grupos que les pidieron apoyo o coordinación con sus otras luchas, no directamente indígenas ni ligadas a la legislación de derechos y cultura para los indígenas. Tampoco les dijo que suspendieran sus luchas particulares, sólo que los apoyaran. Así, no se trata de una decisión de los zapatistas el formar el bloque antineoliberal, aunque no puedan ocultar su simpatía a la lucha contra el Plan Puebla Panamá, el megaproyecto de Istmo de Tehuantepec, Las propuestas de proyectos autogestivos del Tepéh en Hidalgo y el reclamo de ahí mismo y de muchos lugares de Oaxaca, Hidalgo y Guerrero de liberar a los presos políticos. Pero no los vuelven sus demandas de este momento, ni se proponen para encabezar esas luchas. Tal vez pudieran exagerar en su concentración a lograr la legislación de los derechos indígenas o, dicho de otro modo, tal vez calculan que sumar fuerzas antineoliberales y en contra de la represión no los fortalezca a ellos mismos en su meta coyuntural. No lo dicen. Pero es obvio que se enteran que hay más fuerza organizada aunque dispersa en el país. No cambian por ello la orientación de su discurso hacia la parte no organizada de la señora sociedad civil y en particular de las organizaciones y personas de los movimientos no gubernamentales, no ligados a partidos, coordinadoras, frentes. Pero suponemos que ven con respeto y les entusiasma conocer que la lucha popular sigue, a pesar de los golpes de los sectarismos y oportunismos. Ya les tocará decir su palabra cuando esas luchas alcen el vuelo y los inviten a participar en sus iniciativas.

Sus condiciones al gobierno federal en estos momentos son las mínimas, no pretenden siquiera la eliminación de los grupos paramilitares en Chiapas por orden del gobierno, tampoco sacar al ejército de Chiapas, sino de las comunidades y caminos de las 7 zonas definidas en las tres señales. Pero tampoco se van con las fintas de Fox: ya le dijeron por ejemplo que no se vaya a sentir como Zedillo con la capacidad de expropiar a las comunidades terrenos para «reconvertir» sus bases militares en centros de desarrollo (¿de la ocupación político militar?) en esas zonas.

De este modo, el EZLN vuelve a presentar la posibilidad de que con la nueva Ley los indígenas cuenten con una plataforma legal de lanzamiento de las luchas indígenas por sus otros derechos: particularmente los agrarios, económicos y sociales, largamente pospuestos o mediatizados por los esquemas de GBI que se encubren tras los programas sociales que dividen a las comunidades y no dan solución real a sus necesidades básicas. La sensibilidad de las organizaciones del Congreso Nacional Indígena llevó a que en Nurio, Michoacán no sólo se decidiera acompañar y fortalecer la marcha de los comandantes zapatistas hacia la capital, o ir con ellos a pedir a los legisladores una vez más atención a su voz y a sus demandas y a explicarles lo que no quieren entender; no, por el contrario, los indígenas ahí presentes resolvieron la alternativa inmediata en caso de una negativa del gobierno a asumir completa la iniciativa de la Cocopa, la alternativa del levantamiento indígena pacífico, el cual en varias regiones se expresa ya como movilizaciones por todos los derechos de los indígenas y no solo los políticos y culturales: defensa de recurso, liberación de presos, exigencia de restitución de tierras y agua para sus comunidades y, la formación de más municipios autónomos, que con ese nombre o con otro den lugar a los derechos y cultura indígena de hecho.

Las expresiones indígenas en Michoacán, Guerrero, Morelos, Oaxaca e Hidalgo van por ese camino, junto al EZLN y las comunidades zapatistas de Chiapas, pero con su propia lógica y ritmo. Son convocados y acuden a la movilización. Pero son organizados y disponen de todos sus recursos y voluntad para ir por el objetivo central en este momento, sin abandonar sus luchas económicas, sociales y de defensa contra la represión. Por eso son también autónomos, es decir son conscientes de las decisiones que toman y de las acciones y las repercusiones que traerán para ellos y al movimiento. Son pies, pero también cabeza como cuenta Marcos. El EZLN los inspira y abre oídos en el mundo a sus voces. Ya serán ellos los que manden, si no pierden los zapatistas esta batalla, pero si la pierden por lo menos los pueblos indios se mandarán solos, porque pueden.

De la lucha armada, los comandantes del EZLN confirman su decisión de seguir trabajando en el terreno político como lo decidieron desde 1994, al inicio de los diálogos en San Cristóbal. Pero no dudan en afirmar que si el diálogo fracasa, y en particular la lucha política por la Ley indígena, las condiciones para que se extienda el movimiento armado seguirán creciendo. Saben que no pueden encausar las luchas de otras rebeldías populares e insurgencias armadas por el exclusivo camino de la política que ellos parecen estar dispuestos a caminar a mayor velocidad y con tácticas propias. Pidieron con respeto y firmeza observar su paso por lugares de influencia del ERPI, el EPR, las FARP y otros ejércitos insurgentes y reconocieron que hallaron respuesta positiva de esas fuerzas. Marcos no dejó por ello de deslindarse, o sería mejor decir diferenciarse de lo que él interpreta como revolucionarios frente a la rebeldía social que dice representar el EZLN. Pero no polemizó sobre sus tácticas y estrategias, así hayan salido decenas de interpretes en las columnas de periódicos o en los tiempos televisivos o de la radio, que ven clausurado el camino de la lucha armada. Más aún, Marcos reconoció que el movimiento social puede traer nuevas insurrecciones y levantamientos armados, y que es segura la confrontación radical del pueblo con todo lo que representa el proyecto de Fox, o si se quiere el del capital financiero internacional. En fin Marcos y el EZLN saben que existen las mismas causas que originaron su levantamiento armado y el de otros ejércitos insurgentes. Que ellos pueden decidir su particular vía de lucha para el próximo periodo, pero que no pueden ni parecen querer que las demás fuerzas insurgentes sigan el camino que han decidido ellos emprender. No hablan mucho del modo en que el Estado, Fox y el Imperio quieren aprovechar el probable aunque no cercano paso de los zapatistas a la abierta participación en la lucha político social como una derrota del movimiento armado. Por obvias razones tampoco explican cómo se defenderán las comunidades indígenas de la militarización, de los paramilitares o de los despojos que ya organiza el capital transnacional en la región centro y sur del país. Ni si serán necesarios recursos clandestinos y político-militares para resistir a la división del territorio que intenta imponerse con el Plan Puebla Panamá. Cierto que eso no se dice.

 

Otras voces otros ámbitos

El pueblo organizado social, política y/o político-militarmente ha hecho presencia en las dos coyunturas señaladas, siendo sin duda una de sus garantías de éxito.

Su rechazo al PRI y a los fraudes electorales, así como su desconfianza creciente en el funcionamiento tradicional de los partidos hizo posible la derrota del PRI el dos de julio. A la vez, su falta de reconocimiento entre las propuestas democráticas y contrarias al neoliberalismo del PRI, llevó a que ese pueblo organizado o se abstuviera de votar o lo hiciera de manera diferenciada el pasado dos de julio. Dejando en manos de Fox y sus amigos la presidencia.

Ese pueblo organizado no se reconoce realmente bajo la ambigua definición de sociedad civil, más que en un punto, no se siente parte de la clase política, y si en muchos casos ha participado junto al PRD o bajo su bandera, su experiencia está cargada de actos fallidos, de desconfianzas mutuas o del sometimiento a sus dirigentes que sí se han interesado por acuerdos electorales con el PRI o con otros grupos político electorales.

En el reciente proceso de movilizaciones indígenas y zapatistas ha sido notorio el avance de ese pueblo organizado. Acude en su mayoría a la convocatoria del EZLN, lo hace con entusiasmo y cargado de expectativas para construir algún tipo de mayor coordinación de fuerzas contra el neoliberalismo, la represión y la falta de democracia efectiva. Además lo hace con generosidad, no sólo en su aporte de recursos y trabajo para que se alcancen las metas de la marcha, sino principalmente para que se escuche una y mil veces con toda su fuerza el reclamo por los Acuerdos de San Andrés y por las señales que se exigen al gobierno para que sea posible el reinicio del diálogo.

Esa generosidad no le obliga a guardar sus mantas y su prensa con demandas, planteamientos e incluso interpretaciones propias sobre el momento que se vive, pero lo hace para sumar, lo hace para potenciar la lucha.

No hay duda que también entre ese grupo organizado hay un sector que ha preferido seguir su trabajo sin participar en las actividades convocadas por los zapatistas, pero aún entre ellos, la mayoría no ha realizado boicot ni oposición al trabajo del EZLN y menos de las organizaciones del Congreso Nacional Indígena. Claro está que en algunos sectores como el estudiantil, el magisterial y el popular, fundamentalmente en las zonas urbanas, se han dado agrios debates entre algunos de estos grupos y los promotores de la «sociedad civil» de las actividades de la marcha, algunos de los cuales sí confundieron la jornada de movilización indígena con el zapatour.

Vale señalar que en esta última coyuntura los grupos armados y sus bases sociales tuvieron un destacado papel. Además de participar a su modo para apoyar la marcha zapatista y difundir sus demandas, dieron respuesta a las especulaciones provocadas por el gobierno de Fox acerca de la seguridad de la caravana a su paso por zonas de influencia. Estas fuerzas insurgentes al mismo tiempo se deslindaron de o abiertamente rechazaron dialogar con el gobierno como lo ha decidido el EZLN.

La necesidad de una fuerza social revolucionaria constituida por los diversos sujetos del pueblo insurgente, sigue siendo un medio indispensable para convertir estas luchas coyunturales en un cambio importante en la correlación de fuerzas frente al poder de la oligarquía.

Son grandes las coincidencias entre las fuerzas sociales y políticas de izquierda y democráticas que se han percibido en el transcurso de las coyunturas electorales y de movilizaciones indígenas y zapatistas en el último año. Esas coincidencias se dan en los ejes de lucha, en la unidad de acción frente al enemigo común y quizás en el entusiasmo que han provocado, tanto la salida del PRI de Los Pinos como la presencia de la voz indígena de resistencia y rebeldía, desde uno de sus más aventajados emisores, el EZLN.

Pero ese pueblo organizado social, políticamente o como insurgencia armada ¿ha hecho política en este momento esencialmente político? ¿ qué tipo de política está impulsando? ¿cuál es su perspectiva ante las nuevas condiciones de la lucha en México y en el mundo?

Se necesitará de un balance más específico para contestar a esas preguntas, pues lo evidente es que la práctica diferenciada de los múltiples grupos que constituyen el movimiento social y político y el movimiento armado, sólo han conseguido una acción unitaria episódica durante la marcha. Falta saber y se verá en los próximos meses si aprovechamos la oleada de reanimación del movimiento popular para que el pueblo acumule fuerzas frente al régimen. Eso se demostrará mirando si más allá del despunte del CNI, se han creado organizaciones populares locales, regionales y nacionales amplias y estables, o sería mejor decir permanentes. Si en la caravana hubo intercambios, más allá de las exclamaciones de apoyo, con otras organizaciones indígenas y mestizas, nacionales e internacionales para hacer crecer el bloque frente al neoliberalismo o el bloque frente a la impunidad y la represión. Sabremos así, para decirlo a nuestra manera si se difundió así sea en parte las experiencias de construcción de poder popular, de autonomía, autogestión y autodefensa. Eso no lo dirán los periódicos de la prensa comercial, lo dirán las nuevas campañas que se emprendan, las acciones que en cada lugar se generen al calor de esta experiencia que vitaliza la raíz y el conjunto del árbol de la vida popular.

Por ello para nosotros quedan manifiestas las tareas de la coyuntura:

- Subrayar el carácter autónomo de las luchas políticas que el pueblo emprende, autónomo de las que formalmente o institucionalmente conduce el Estado. Luchas por lo tanto político sociales de expresión directa, desde abajo, no de representatividad formal o reglamentada por el gobierno.

- Contribuir con todo lo que se tenga a lograr los derechos políticos y culturales de los indígenas que están presentes en la iniciativa de Ley de la Cocopa, pero a la vez impulsar con el Congreso Nacional Indígena y las organizaciones campesinas la lucha por los derechos agrarios, económicos y sociales que no están garantizados con la sola promulgación de la Ley de derechos y cultura indígena.

- Extender la lucha contra la militarización la guerra sucia y las operaciones psicológicas, sociales y de inteligencia de la guerra de «baja intensidad». Exigiendo en particular el retiro real, sin trampas, de las fuerzas del ejército federal de las siete posiciones indicadas por el EZLN como un primer paso para posibilitar su diálogo con el gobierno.

- Intercambiar y promover con todo tipo de organizaciones populares las redes de construcción del poder popular desde ahora y desde abajo, desplegando una disposición al aprendizaje y la solidaridad mutuas entre los miembros de esas redes para conseguir sus proyectos sociales autónomos y de esas redes con el conjunto del pueblo.

- Responder en el mismo sentido a la solidaridad internacional entre los pueblos.

- Asumir el compromiso por la libertad de todos los presos políticos que el pueblo reclama como suyos, así como el castigo popular a los responsables de masacres, torturas y desapariciones, poniendo fin a la impunidad de los poderosos.

- Ampliar por todos los medios la lucha ideológica, psicológica y cultural contra el régimen del capital financiero, contra el falso cambio que su gerente en turno, Vicente Fox, promueve en la presidencia, así como la falsa actividad legislativa y parlamentaria de diputados y senadores que abusan de su representatividad electoral para actuar en contra de la inmensa mayoría de los mexicanos.

Para superar las limitaciones espontaneístas de la lucha que han debilitado la capacidad de negociación después de concluidas las movilizaciones, necesitamos construir organizaciones políticas permanentes con base territorial, con proyectos económicos y sociales autónomos, con autodefensa ante la represión. Necesitamos construir y defender el poder popular desde abajo y desde ahora.

Apéndice:

Como abordamos al principio de este escrito, el escenario político ha cambiado. Hace algunas semanas, el EZLN rechazó la Ley Cevallos-Bartlett-Ortega y así, suspendió el incipiente proceso del diálogo con el gobierno. Además, hizo un llamado a la resistencia civil y la exigencia de aprobación de la Ley Cocopa. También el CNI rechazó la enmienda aprobada y actualmente se encuentra organizando una movilización indígena a nivel nacional. Ya en Nurio, el CNI había expresado que de no aprobarse la Ley Cocopa, organizaría un levantamiento pacífico. Otras organizaciones, como nuestro ERPI y el PDPR-EPR-TDR, se pronuncian, apoyando el rompimiento del diálogo entre el EZLN y el gobierno ante la cerrazón del régimen. Además, como expresamos en nuestro comunicado más reciente, proponemos elevar la lucha extraparlamentaria al plano estratégico (concretamente, propusimos a los pueblos indígenas, a otras organizaciones revolucionarias, y el movimiento social en general, a preparar las condiciones necesarias para crear nuevos municipios autónomos por la vía del hecho).

Lejos de ‘replegarse’ o ‘desactivarse’, como les encanta propagar a los gobernantes, los movimientos democráticos y revolucionarios siguen de pie, concentrando sus esfuerzos en pro de nuestros hermanos indígenas y en contra del neoliberalismo. Al parecer, los foxistas y sus socios subestimaron (reflejando su racismo) la organización y el respaldo social adquiridos por la lucha de los pueblos indígenas y campesinos. Por otro lado, se puede apreciar la efervescencia social producida por el amplio rechazo a la vergonzosa enmienda aprobada por el Congreso de la Unión. Múltiples sectores se están organizando a su modo contra dicha ley e, importantemente, están contemplando alternativas, en muchos casos sistémicas. Asimismo, está por verse el alcance del poder popular en el momento actual.

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NUESTRO PENSAR

COBRANDO masIVA AGRESIÓN AL PUEBLO

                                                                   Gavroche

En este artículo, iniciamos una breve serie sobre las ‘reformas’ neoliberales que intentará implantar el nuevo gobierno foxista. Lejos de representar el cambio ¡ya! la nueva administración es la última etapa del proyecto de concentración del poder político y económico que comenzó con De la Madrid y se profundizó hasta extremos inhumanos bajo Salinas y Zedillo. Este proyecto antidemocrático y excluyente recibe un nuevo impulso con el cambio de régimen. Las metas son las mismas: con el apoyo y bajo presión de las transnacionales y el poderío de los EEUU pretenden entregar el país, sus instituciones y sus recursos al gran capital, devastando nuestra producción nacional y cerrando nuestros espacios de participación democrática. Así, la continuidad foxista tiene muchos frentes, no sólo el fiscal, un análisis sobre el cual aquí presentamos. Además, están las propuestas de privatizar las industrias energéticas, los planes para flexibilizar el mercado de trabajo dando el golpe de muerte a la Ley Federal de Trabajo, el intento de acabar con los servicios sociales estatales y la planteada reforma constitucional. En cada entrega de esta serie discutiremos una de estas propuestas contrarreformas, explicando qué significan en los hechos y estudiando las posibles respuestas y alternativas populares. Empecemos entonces examinando la vastamente antipopular ‘reforma’ fiscal.

Mucho se ha discutido la ‘reforma’ fiscal que el nuevo gobierno propone al Congreso y a la nación. Correctamente, la discusión se centra en el controvertido plan de cobrar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los alimentos y medicinas. De parte del gobierno y de los empresarios, la oligarquía mundial y las policías financieras internacionales, se oye un uniforme coro que le canta a las ‘virtudes’ de la medida. Han llegado al extremo de chantajearnos afirmando que el cobro del IVA a la comida y medicamentos es la cura para todos nuestros males y que de no aprobarse, llegará el desastre. La verdad es que el desastre ya está aquí, aunque los señores no se den cuenta, y que el plan no es más que una ‘reforma’ que profundizará la actual polarización social, asaltando los bolsillos de las clases populares y entregando cada vez más a los nuevos multimillonarios y sus aliados extranjeros.
Lejos de ayudar a “los chiquillos y las chiquillas más necesitadas” y solucionarles los problemas sociales que el modelo neoliberal ha impuesto a los pobres, el plan IVA se inserta plenamente en la lógica del capitalismo salvaje. En pocas palabras, se trata de un calculado esquema de transferirle a la oligarquía y al capital financiero recursos provenientes de la clase trabajadora. De este modo, es un plan diseñado para reducir aun más la función social del Estado y subsidiar la cada vez más concentrada riqueza privada. Simple y sencillamente, es el bandidaje y el pillaje: quitarle a la gente para entregarle más plusvalía a los grandes ricos y abrirles la puerta para que hagan lo que quieran con el regalo: nuestro patrimonio productivo.

 

MENTIRAS persuasIVAS: EL IVA SEGÚN LOS BENEFICIADOS

Con el fin de apresurar la aprobación del IVA en el Congreso de la Unión, los ricos han recurrido a mentiras múltiples. Históricamente, argumentos falaces les han servido como herramientas para inducir al convencimiento. Los esclavistas defendían la esclavitud diciendo que beneficiaba a los esclavos. Los latifundistas le quitaban las tierras a las comunidades indígenas argumentando que era para su bien. Los gringos llegaron al extremo de sostener que arrojarle un par de bombas atómicas al pueblo japonés era ‘humanitario’, defendiendo su acción como la bendición que acabaría con la guerra y así su sufrimiento. Parece absurdo que los gobiernos sigan empleando estos argumentos basados en el doble-lenguaje (lo negro es blanco, la guerra es la paz, la miseria es el desarrollo, etc.) y la mentira descarada pero es exactamente lo que hace Fox.

Instrumentando la mercadotecnia como nunca antes, el gabinete foxista ha estado empleando generalmente tres tipos de mentira. Es decir, los engaños - cuyas modalidades se mueven entre lo ‘buena onda’, lo apocalíptico, y lo silencioso - varían en su mensaje y su forma pero tienen el mismo objetivo de buscar el apoyo parlamentario y social para sus políticas. Día a día, este modo camaleónico de presuntamente hacer política está transformando a los funcionarios gubernamentales en contradicciones personificadas. Así, no es sorprendente que el tema del IVA se ha insertado perfectamente en este modelo de propagar artilugios.

Hasta ahora, la defensa principal y publicitaria del plan IVA se basa en un argumento central: por los errores de los gobiernos anteriores, el gobierno no cuenta con dinero para su obra social. Nos explican que casi el 90% del presupuesto está ‘comprometido’ y que para atender las necesidades de la gente hay que sacar lana de algún lugar. Según el gabinete ejecutivo, la ‘reforma’ es de hecho redistributiva y quieren llevarla a cabo para proveerle más recursos y atención social a los pobres (aquí nos aproximamos a la mentira ‘buena onda’). Casualmente, el único lugar que se les ocurrió buscar el financiamiento fue en los ya exprimidos bolsillos de los obreros. Esta paradoja la explican aclarando que es la única forma de recaudar fondos sin frenar el crecimiento económico. No se puede gravar las ganancias de los empresarios porque ya no invertirían en el país; y no se le puede cobrar más impuestos a la renta de los ricos porque tal medida sólo reduciría el capital invertible.

A través de esta lógica enredada, Fox nos ‘invita’ a «que sumemos el apoyo a favor de este proyecto de Nueva Hacienda Pública... va a ser clave para enfrentar los retos de que venimos hablando» (El Financiero, 09.05.01). Descifrando, esto significa que el ejecutivo, no diferenciándose de sus antecesores, pretende obligar al pueblo pagar la deuda pública incurrida por una multitud de millonarios delincuentes. Para justificar la medida fiscal, se induce a tragar el anzuelo: nos dicen que habrá bonificaciones al salario y mayores recursos del Progresa a los campesinos. Más todavía, la campaña mediática Porque es lo justo, que también se encuentra en esta categoría, intenta resaltar «las cosas positivas que tiene la reforma como la reducción del ISR (impuesto sobre la renta), deducción de colegiaturas, deducción de las primas en los seguros de gastos médicos y el crédito al salario» a través de una serie de preguntas. Pero como veremos más adelante, todas estas ‘virtudes’ son refutables. Y claro, en esta campaña no se menciona el IVA a alimentos, medicinas y libros. Con estos cortos, lo que se pretende es convencer que «el problema de fondo no es la aplicación del IVA sino que la captación de mayores recursos propiciará el desarrollo nacional, la creación de empleos y una mejor distribución de la riqueza» (La Jornada, 04.04.01).

Sin embargo, como estas afirmaciones y argumentos no han convencido pese al sinnúmero de intentos, los foxistas pasan a la otra cara de la moneda de su defensa. Pasan a otro plano: el apocalíptico. Nos advierten que tal como aprobar el plan traería incalculables beneficios, no aprobarla sería desastroso. El déficit fiscal se dispararía, la inflación volverá a crecer y los mercados ‘castigarán’ al país provocando una fuga de inversiones.[1] Prácticamente profetizan el Apocalipsis. Por ejemplo, Fox advirtió que de no aprobarse la reforma hacendaria, «tendría un alto costo para todos» (La Jornada, 03.04.01). Eduardo Sojo, el coordinador de Políticas Públicas, externó que con la reforma fiscal «está en juego el destino de la nación...» (La Jornada, 05.04.01). El Secretario de Recursos Naturales y Medio Ambiente llegó hasta el extremo de vaticinar una mayor destrucción ecológica si no se aprueba la ‘reforma’.

Pero tampoco les ha funcionado este enfoque. Un indicador confiable de este fracaso fue el rotundo ¡NO! al IVA el pasado primero de mayo. Entonces, finalmente, el foxismo reduce la propuesta hacendaria a un simple reformón para calmar los ánimos. A propósito, no mencionan el verdadero rostro de la ‘reforma’ (la mentira silenciosa) para no espantar a la población. Además, intentan desmentir las críticas. No se habla de que el dinero recaudado será para financiar el IPAB y complacer a los organismos financieros internacionales; se indica que la lana recolectada será para invertir en infraestructura y otros programas de desarrollo nacional. No se especifica que un impuesto regresivo deteriorará el nivel de vida para la mayoría de mexicanos; se expone que el IVA es para nuestro bien — «para bien de los pobres, para bien de los indígenas, para bien del país» en palabras de Fox. No se comenta que la economía anda muy mal; se proyecta que la economía está en buenas condiciones, mejor que nunca inclusive. En efecto, el gobierno censura la verdad a los ciudadanos. Con todas las mentiras y contradicciones, el foxismo ha entrado en un verdadero pantano. Tan es así que la presidencia les pidió silencio a todos los funcionarios. En una misiva reciente, el ejecutivo solicita, entre otras cosas que tienen que ver con el arte de engañar, «no hablar más de la Nueva Hacienda Pública Distributiva» (El Financiero, 09.05.01).

Con todo, los foxistas aseguran que no hay contradicciones en su proyecto. Al contrario, señalan que lo que se les cobrará eliminando la tasa cero del IVA a los alimentos, medicinas y otras categorías hasta ahora exentas como los libros y las colegiaturas, se les devolverá con creces (‘copeteado’ dijo nuestro siempre elocuente mandatario) a los pobres. Insisten que de eso se trata — de conseguir más fondos para los que menos tienen. Diversos personajes del gabinete llegaron a afirmar que la propuesta es progresiva (es decir que aporta a una redistribución más equitativa del ingreso afectando en mayor proporción a los que más tienen) ya que segmentos de la población con más dinero comen más y se curan más de las enfermedades. Esta situación es injusta y hay que remediarla, nos dicen (irónicamente), haciendo que paguen más impuestos para estos servicios básicos.[2]

De esta forma, la nueva tecnocracia, proveniente ahora directamente de las filas empresariales, nos vende la idea de que cobrar el IVA a productos y servicios que antes eran exentos es la panacea para los que han sido salvajemente golpeados por el sistema. Según los tecnócratas, la ‘reforma’ no sólo permitirá adquirir recursos para financiar los servicios sociales, además garantizará el sano desenvolvimiento de la economía. O, dicho de otro modo (reeditando el argumento de siempre), permitirá más crecimiento cuyos beneficios eventualmente llegarán a los pobres. Así, la propuesta fiscal es doblemente benéfica.

Pero, a fin de cuentas, su alharaca los traiciona. Los zigzagueos expuestos arriba revelan la presión a la que está sujeto el gobierno, aunque éste no muestra mucha resistencia. Por un lado, es visible la presión por parte de la oligarquía. Día tras día, Coparmex y otras instituciones empresariales (la ‘ciudadanía’ de acuerdo a Sojo) empujan a legislar la reforma fiscal. Por otro lado, el capital transnacional también ejerce presión sobre el gabinete foxista por que la ‘reforma’ se vuelva ley. Al unísono, los organismos financieros internacionales expresan la necesidad de la reforma fiscal.[3] Pareciera que si Bursamétrica (policía financiera filial de Standard and Poor’s) está tan ansiosa por que se apruebe y los argumentos de Fox son verdaderos, esto querrá decir que realmente exigen la reforma fiscal por defender a los pobres. Pero, es poco creíble que los mismos bancos y empresarios que han arruinado sistemáticamente las condiciones en que vive el pueblo ahora se preocupen por el bienestar de los pobres. Estos sectores indudablemente solo piensan en el bienestar de sus ganancias; son los mismos que exigen bajos salarios y flexibilización laboral. La verdad es que esta retórica refleja una desesperación de las clases dominantes por aplicar el IVA a como dé lugar.

Toda la propaganda alrededor del IVA produce cierta imagen — la de un empresario voraz y estafador que debe vender un producto chafa a un cliente honesto e inocente para complacer al gerente y conseguir ‘el ascenso’. Quizás ésta metáfora, más un análisis, nos puede ayudar a identificar los intereses neoliberales que la neblina mercadotécnica pretende encubrir.

 

motIVAndo LA VERDAD:
IMPACTO REAL DEL IVA
FREGANDO A DAVID, CONSINTIENDO A GOLIAT

La verdad es muy ajena a lo que dicen los foxistas. Las muestras de ello sobran. Para empezar, podemos comparar la política oficial hacia los sectores informales con el trato hacia los grandes evasores y los especuladores financieros. Con los primeros, se les aplica la mano dura. Víctimas de la política ‘tolerancia cero’, el barrio de Tepito y muchos otros lugares, donde ex obreros ejercen la economía informal para sobrevivir, se han vuelto objetivos casi militares para el gobierno. Con los segundos, se acomoda una política de ‘tolerancia plena’. Ni siquiera se está intentando llevarlos a juicio porque de todas formas no pagan impuestos. Espinosa Villareal y otros ‘héroes’ peculados descansan tranquila e impunemente en las playas de otros países. Además el esfuerzo sería muy grande ya que estos cuentan con muchos abogados. Y con los especuladores financieros, no se les puede obstaculizar su derecho a grandes ganancias ya que ‘invierten’ sus recursos económicos — aunque estos no traigan ningún beneficio para la economía nacional.

Reflexionando sobre estos hechos, empezamos a aproximarnos a la verdad. Ciertamente, estos fenómenos reflejan el hecho de que las políticas foxianas, entre ellas la ‘reforma’ fiscal, fundamentalmente dirigen sus baterías a las clases populares y favorecen a los ricos.

Examinemos la propuesta fiscal. Si de verdad ésta tuviera una motivación social, como expone la burguesía hasta el cansancio, el razonamiento a su favor mostraría una secuencia como la siguiente: (1)diagnóstico de los problemas sociales y la pobreza existentes; (2) búsqueda de soluciones y definición de proyectos sociales; y (3) consecución de dinero para estos proyectos y jamás pensar que saldría de los bolsillos de los que se pretende ayudar. Pero son otras las preocupaciones del bloque empresarial en el poder.

Al contrario del proceso señalado arriba, el orden del razonamiento foxista es el siguiente: (1) diagnosticar IPAB; (2) conseguir dinero lo más rápido posible para resolver los problemas financieros de la oligarquía; (3) sacar lana de los bolsillos de los más fregados. Queda claro que la reforma hacendaria es un proyecto de los ricos. Según ellos, los pobres deben pagar pues es «lógico porque son muchos y están acostumbrados»[4] . En un tono prepotente, nos dicen que los pobres debemos aguantar nuestro sufrimiento un poco más, haciendo ‘pequeños sacrificios’. En cambio, el esquema fiscal propuesto por el foxismo fortalece la estructura económica neoliberal, en el cual se les acostumbra a los empresarios y bancarios a socializar sus pérdidas y subsidiar sus ganancias impunemente. A pesar de la retórica compensatoria que se divulga, esta es la verdad detrás del plan IVA.

A través de un análisis objetivo, se puede llegar a la conclusión de que en términos generales la ‘reforma’ fiscal es una política regresiva. En efecto, los impuestos recaudados por el gobierno servirán como transferencias a los empresarios y sus instituciones orgánicas, tales como los bancos y los organismos financieros internacionales.

¿Por qué se busca exprimir los bolsillos de las clases populares y subsidiar al gran capital? De acuerdo con el segundo paso de la secuencia definida arriba, el IPAB (ex Fobaproa) y la deuda pública en general enfrentan serios problemas de financiación. Obedeciendo las reglas del juego capitalista, el régimen foxista no puede permitir que los empresarios paguen sus propias deudas; entonces, se busca una recaudación social que tiene el mayor impacto para los que nada tienen que ver con la deuda pública. Así, en lugar de sacar el dinero exigiendo que las empresas paguen sus impuestos, se distribuye el costo social de la deuda entre toda la sociedad. Por ejemplo: los bancos por deben 45 mil millones de pesos. Si se les aplicara ‘todo el rigor de la ley’ (o sea, las multas correspondientes), deberían 180 mil millones, 50 mil millones más de lo que se pretende captar con IVA. Pero como existen otras leyes (las del Mercado) para ellos, el Estado permite que los bancos utilicen esa cantidad para ‘capitalizarse’ o ‘sanarse’, hiriendo al pueblo en el proceso.

Adicionalmente, el proyecto fiscal contempla que solo se recaude 135 mil millones de los 250 mil millones que el cobro del impuesto generaría. Lo demás se quedaría en los bolsillos de los comerciantes y empresarios que no lo reportan y se quedan con el botín. Es decir que la falta de voluntad para terminar con la evasión fiscal representa un subsidio doble para los ricos.[5] En textos legales, este proyecto constituiría un robo pero el gobierno dice que esto ‘es lo justo’.

Existen otros aspectos regresivos de la ‘reforma’ hacendaria. El hecho de que la ‘reforma’ propone reducir el Impuesto Sobre la Renta (ISR) de 40 a 32 por ciento resulta un alivio más para los ricos que para el resto de la sociedad. ¿Por qué? Los que viven en la miseria no pagan el ISR ya que reciben el subsidio a los salarios mínimos, o el fisco no los considera. Esto último se debe a la masificación del sector informal. Un dato relevante es que hay más trabajadores en el sector informal que el formal. El porcentaje de la Población Económicamente Activa (PEA) sin el ahora ‘lujo’ de un empleo permanente es 66.7 por ciento. O sea, 26 millones de mexicanos en edad productiva no cuentan con empleo o están subempleados; por lo tanto, la reducción al ISR no les resolverá nada porque ni lo pagan (El Financiero, 09.05.01). Otra vez, para no variar, la reducción del ISR, aunque beneficia mínimamente a algunos sectores de la clase media (que no obstante sufre un deterioro en su poder adquisitivo y además siempre pagaría el IVA, así anulando esta medida), favorece más a los millonarios del país. Aquí, lo que sucede es que una reducción de 8% a un alto ingreso representa más cuantitativamente que el IVA de 15% a medicinas y alimentos. Estudiemos un caso: supongamos que una familia adinerada tiene ingresos de 100 mil pesos al mes. Si asumimos que la familia come bien, entonces gastarían más o menos 10 mil pesos al mes en alimentos y otros productos básicos (una cantidad super-generosa en comparación con una familia pobre que nada más es permitida alrededor de 750 pesos al mes en este rubro), permitiéndole salidas a restaurantes y hasta un poco de panza. El IVA, tal como está propuesto actualmente, aumentaría este costo en 1,500 pesos. Sin embargo, la reducción al ISR le daría a la familia unos 8,000 pesos extra. Haciendo las sumas y las restas, el beneficio neto, ‘copeteado’ si se quiere, sería de 6,500 pesos. No resulta difícil identificar el mecanismo compensatorio a la oligarquía, o el carácter regresivo de esta medida.

Lo anterior muestra la hipocresía de las medidas fiscales que presuntamente son ‘para el bien de los pobres’. El gobierno habla de que regresará la ‘enorme’ cantidad de 108 pesos a 5 millones de familias en pobreza extrema. Veamos bien este asunto. Para empezar, los que se encuentran en pobreza extrema son 12 millones de familias. Segundo, ya que una familia pagaría $107.94 pesos mensualmente en IVA, el beneficio ‘copeteado’ del proyecto foxista sería de sólo 6 centavos, ni lo suficiente para un dulce (La Jornada, 05.04.01). Tercero, este programa de compensación, si se puede llamar así, no considera a los pobres no-extremos ni a la clase media. Cuarto, también existe un problema con la estructura compensatoria. Pensado ligeramente, el sistema de devolución pretende juntar el padrón de varios programas asistenciales, principalmente rurales como Progresa y Procampo. Como resultado, esta fusión deja a muchos afuera y no considera a los pobres que viven marginados en áreas urbanas. Para los pobres urbanos, existe otro programa improvisado de compensación, igualmente miserable, a través del crédito de salario que nada más significa 75 pesos al mes por persona.

Desenmascarando más, podemos apreciar la abundancia de contradicciones proclamadas orgullosamente por Fox y sus socios. Poniendo en duda las declaraciones gubernamentales y despertándose de la hipnosis foxista, Julio Boltnivik[6] aporta datos valiosos en cuanto al verdadero impacto del IVA. Estima que, con la aplicación del IVA a alimentos y medicinas, 4 millones de mexicanos caerían por debajo de la línea de pobreza, elevando el total a 75 millones. Agrega también que con la eliminación de la tasa cero del IVA disminuirá el consumo de alimentos y medicinas de los pobres en 12 por ciento. Por tanto, estas estadísticas demuestran que la ‘reforma’ fiscal, en vez de ser doblemente benéfica para las clases populares, termina siendo doblemente maligna para estas. Concretamente, la propuesta hacendaria aumentaría el número de pobres (por 4 millones) y agudizaría la miseria (reducción en consumo de 12%).

En fin, el empresario estafador que nos imaginamos en la sección anterior intenta hacer su transa. Es más, intenta liquidar su empresa para venderla en la subasta internacional que realiza la oligarquía financiera. En lugar de fomentar la producción doméstica por medio del fortalecimiento del mercado interno, y gravar las rentas empresariales, los foxistas prefieren reducir la economía nacional (relegándola al imperialismo) y extraer lo poco que se gastará en el rubro social (que de todas formas se les regresará a los banqueros y empresarios parásitos) de los bolsillos de los pobres, reproduciendo la miseria.

Paulatinamente, las funciones sociales y reguladoras del Estado desaparecen, mientras se da prioridad a otras tareas fundamentalmente capitalistas. Así, en las últimas décadas, hemos experimentado la transformación de un Estado keynesiano de bienestar en un Estado tecnócrata y empresarial, a través de reformas neoliberales. Es en este contexto que debe ser analizado el IVA y las otras reformas mencionadas al principio de este escrito.

Empero, sería un error decir que el Estado-nación ya no ‘funciona’ o no tiene ‘poder’ en el mundo ‘globalizado’. Lo que sucede es que el ‘poder’ político se instrumenta para proteger a la burguesía; en este sentido, los atributos clasistas de los Estados-nación se resaltan con el avance del neoliberalismo en el mundo. Desde esta óptica, el foxismo otorga suma importancia estratégica a la ‘reforma’ fiscal, la ‘seguridad nacional’ y a la ‘inversión extranjera directa’, subsidiando a los empresarios y banqueros de México y del mundo. Inversamente, el gobierno reduce el gasto público y los sueldos reales de los trabajadores y transfiere la deuda pública a los campesinos y obreros, endeudando por generaciones a la gran mayoría del pueblo mexicano.

 

PROPUESTAS constructIVAs

Como queda expuesto arriba, la ‘reforma’ fiscal defendida por los foxistas y sus socios, a diferencia de lo difundido en los anuncios propagandísticos, realmente significa una política regresiva. Y sirviendo de amortiguador, la mercadotecnia intenta convencernos que la medida beneficia a los pobres, lo cual es absolutamente falso. Ocultando estadísticas fidedignas, presionando al legislativo y promoviendo tres tipos de mentira, el gobierno busca desesperadamente los apoyos parlamentario y social necesarios para aplicar el IVA.

Sin embargo, si analizamos la propuesta, identificamos su verdadera naturaleza. Los pobres gastan una proporción mucho mayor de sus ingresos en comida, alimentos y medicinas que otros sectores; naturalmente, son los más afectados. Por otro lado, la reforma hacendaria subsidia efectiva y afectuosamente a los grandes empresarios a través de reducciones en el ISR y otros ‘incentivos’ financieros. Así, la ‘reforma’ fiscal representa un proyecto neoliberal que acentúa las injusticias sociales en el país.

Ante estas afrentas al pueblo, ¿cómo oponerse? Primero, sería indispensable hacer la siguiente pregunta: ¿cómo no oponerse? En el caso del IVA, la opción de lucha parlamentaria sería una equivocación. Esto es así porque últimamente, ha habido demasiados pactos o concertacesiones (al menos a nivel federal) entre la izquierda electoral y la derecha, favoreciendo a los segundos. Al parecer, existe una oposición pactada entre los chuchos/amalios del PRD, el PRI y el PAN. La ley indígena aprobada recientemente por el Congreso de la Unión es muestra de ello. En términos prácticos, esto significaría que una oposición que centra sus esfuerzos por una salida parlamentaria caería en las manos del oportunismo político de la cúpula perredista. Actualmente, el brazo chuchamaliano de la izquierda parlamentaria propone alternativas muy ligeras como ‘reducir la corrupción’ -(eufemismo que en muchos casos significa despedir trabajadores estatales, cosas que Fox y López Obrador ya están haciendo de todas formas)- y enfoca su oposición en lo que considera los extremos más reaccionarios de la propuesta como gravar libros y colegiaturas. Esta táctica (otra vez errónea) sólo abre la puerta a un pacto de ultima hora, como una reducción menor a la tasa del IVA (15%). En otras palabras, el gobierno puede utilizar este blando e incompleto tipo de oposición (aunque sin duda es parte de su estrategia global de decerebrar a la gente) como carta de negociación. De esta forma, pueden eliminar estos excesos y aprobar una nueva ley fiscal, dejando intacto su carácter regresivo y antipopular. En fin, esta no es una oposición que cuestione el modelo socioeconómico en sí, nada más lo ajusta a su favor.

Una verdadera oposición contemplaría la construcción de una alternativa desde abajo con una lucha política que se enfrenta directamente al nuevo régimen. El problema del IVA no es meramente económico o coyuntural; este impuesto interviene políticamente a favor de la oligarquía y en detrimento del pueblo. Por ello, solamente proponer alternativas dentro de los parámetros neoliberales no ayuda. Pensamos que tiene que ser una alternativa que pretenda y vaya encaminada a remplazar el modelo, tanto político como estructural. En lo fiscal, esto se traduciría en replantear la economía, democratizando las estructuras productivas, fortaleciendo el mercado interno y quitándole drásticamente el poder a los empresarios. Así, si se necesita dinero, se grava la renta y las transacciones financieras especulativas. Se trata de refundar las bases del sistema productivo nacional. Es hora que la economía esté puesta al servicio del pueblo y no viceversa, finalmente.

Sin embargo, esto no se lograra jamás proponiendo una alternativa dentro de la lucha parlamentaria. Hay que construir el poder desde abajo que permita contraponer esta otra visión. Esto sólo se logrará con un fuerte movimiento antineoliberal y revolucionario basado en el poder popular. No hay que esperar siglos para que los empresarios y organismos financieros internacionales nos ‘escuchen’ o nos resuelvan problemas creados por ellos mismos. Los neoliberales jamás lo han hecho y jamás lo harán. El pueblo tiene que convertirse en protagonista y construir el poder que le permitirá combatir estas reformas regresivas organizada y sistémicamente.

NOTAS AL FINAL:

1 El tratamiento que le dan al fenómeno de la inflación es particularmente curioso. De no aprobarse la ley, habrá mayor inflación (el peor de todos los impuestos nos reiteran). Su aprobación, que incrementará en 15% los precios de los productos más comprados—los alimenticios—reducirá la inflación. ¿quién entiende?

2 Extraña constatación ésta. Argumentan que hay que hacer que los ricos paguen más caros los servicios y los alimentos que ingieren a niveles adecuados y saludables en lugar de garantizar a todos buena salud y alimentación. Es más, quienes propugnan este argumento olvidan que los ricos también consumen una buena cantidad de productos y servicios lujosos, a los cuales no se aplicará el IVA.

3 En un informe sobre financiamiento en mercados emergentes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó que «hacia delante, la expectativa de los mercados continúa en que las obligaciones de deuda de México puedan recibir la calificación de grado de inversión de Standard and Poor’s, lo que está condicionado al éxito en la aprobación por parte del Congreso de la reforma fiscal» (La Jornada, 11.05.01).

4 Alejandro Nadal, «Graffiti Presidencial», La Jornada, 04.04.01.

5 Jaime Aviles, La Jornada, 21.04.01.

6 Se hace este comentario debido a que meses atrás, Boltnivik aseveró a La Jornada que «Fox sí quiere reducir la pobreza».

 

 
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 [Crédito Imágen: José Clemente Orozco, La clase trabajadora]

HACIENDO CAMINO

Los Guardianes de la Libertad

                                                                                   Noam Chomsky y E.S. Herman-Succedani

"Los medios de comunicación de masas actúan como sistema de transmisión de mensajes y símbolos para el ciudadano medio. Su función es la de divertir, entretener e informar, así como de inculcar a los individuos los valores, creencias y códigos de comportamiento que les harán integrarse en las estructuras institucionales de la sociedad...

En un mundo en el que la riqueza está concentrada y en el que existen grandes conflictos de intereses de clase, el cumplimiento de tal papel requiere una propaganda sistemática.

En los países donde los resortes del poder están en manos de la burocracia estatal -mediante el control monopolístico sobre los medios de comunicación, a menudo complementado por la censura oficial- resulta obvio que dichos medios están al servicio de los fines de una determinada elite. Resulta mucho más difícil advertir la actuación de un sistema propagandístico cuando los medios de comunicación son privados y no existe censura formal; en particular cuando tales medios compiten activamente, atacan y exponen con cierta periodicidad los errores del gobierno y de las corporaciones, y se autocalifican enérgicamente de portavoces de la libertad de expresión y de los intereses generales de la comunidad. Lo que ya no es tan evidente (y sigue sin discutirse en los medios de comunicación), es la naturaleza limitada de tales críticas, así como la inmensa desigualdad de los recursos de que disponen y el efecto que tal desigualdad produce tanto en el acceso a una organización de medios de comunicación privada como en su funcionamiento y actuación.

Un modelo de propaganda pone el énfasis en esta desigualdad de riqueza y poder, así como en los efectos que ésta produce a diferentes niveles en los intereses y elecciones de los medios de comunicación de masas. Se ocupa también de trazar los vericuetos a través de los cuales el dinero y el poder tamizarán las noticias hasta dejarlas listas para su publicación, marginarán las discrepancias y permitirán que el gobierno y los intereses privados dominantes difundan un mensaje adecuado para el público. Los ingredientes esenciales de ese modelo propagandístico o conjunto de nuevos "filtros" se engloban en los siguientes epígrafes:

1) La envergadura, la concentración de la propiedad, la riqueza del propietario, y la orientación de los beneficios de las empresas dominantes en el ámbito de los medios de comunicación;

2) la publicidad como fuente principal de ingresos de dichos medios;

3) la dependencia de los medios de la información proporcionada por el gobierno, las empresas y los "expertos", información, por lo demás, financiada y aprobada por esos proveedores principales y por otros agentes del poder;

4) las "contramedidas" y correctivos diversos como método para disciplinar a los medios de comunicación;

5) el "anticomunismo" como religión nacional y mecanismo de control.

Estos elementos interactúan y se refuerzan entre sí. La materia prima de las noticias debe pasar a través de sucesivos tamices, tras lo cual sólo queda el residuo "expurgado" y listo para publicar. Asimismo estos elementos determinan las premisas del discurso y su interpretación, la definición de lo que es periodístico y digno de publicarse, y exponen las bases y el funcionamiento de todo cuanto concierne a una campaña propagandística.

El dominio de los medios de comunicación por parte de la elite, y la marginación de la disidencia que se deriva de la actuación de los filtros que hemos mencionado, se realiza de una manera tan natural que la gente que trabaja en dichos medios, y que con frecuencia actúa con absoluta integridad y buena voluntad, son capaces de autoconvencerse de que eligen e interpretan las noticias de una manera "objetiva" y sobre la base de unos nuevos valores profesionales. De hecho, dentro de los límites que imponen los filtros que hemos señalado a menudo son objetivos, puesto que las constricciones tienen tanto poder y están integradas en el sistema de una manera tan consustancial que cuesta imaginar unas bases alternativas a partir de las que realizar nuevas elecciones."

"(...) Muchas de las grandes empresas de medios de comunicación están totalmente integradas en el mercado: las restantes son también objeto de fuertes presiones por parte de accionistas, directores y banqueros para que se concentren en cuestiones secundarias o poco comprometidas. Estas presiones se han intensificado en las últimas décadas, puesto que las acciones de los medios de comunicación se han convertido en las favoritas del mercado; por otro lado, quienes de manera real o potencial poseen medios televisivos o periodísticos pueden capitalizar el incremento de los niveles de audiencia y los ingresos publicitarios convirtiéndolos en valores que multiplican la imagen de marca de los medios de comunicación, y les proporcionan abundantes riquezas."

"(...) Además de la discriminación contra las instituciones de medios de comunicación poco amistosas, los anunciantes también eligen selectivamente los programas basándose en sus propios principios. Salvo raras excepciones, éstos son cultural y políticamente conservadores. Las grandes empresas que se anuncian en la televisión raramente patrocinarán programas que aborden serias críticas a las actividades empresariales, tales como el problema de la degradación ambiental, las actividades del complejo militar-industrial o el apoyo de estas empresas a las tiranías del tercer Mundo y los beneficios que obtienen del mismo. (...) Con el tiempo las cadenas de televisión han aprendido que estos programas no venden, que de realizarse conllevarán un sacrifico financiero y que, además, pueden ofender a los poderosos anunciantes."

Fragmentos del libro Los guardianes de la libertad, N. Chomsky y E. S. Herman: Ed.Crítica, Barcelona 1990, pp. 11-57.

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El Plan Puebla Panamá, internvencionismo de EU

                                                                                 Carlos Fazio (La Jornada, 19.03.2001)

El Plan Puebla-Panamá (PPP) forma parte de un programa integral que combina intervencionismo político económico y militar pero que se presenta como un plan de pacificación, desarrollo y creación de empleos. Es una manifestación genuina del capitalismo contemporáneo...

Forma parte de un proyecto de alcance geoestratégico continental e imperial de Estados Unidos en el que participan sectores de gran capital financiero, consorcios multinacionales y las oligarquías del área México-Centroamericana.

El PPP no es un proyecto nuevo y su autoría intelectual no está en México, sino en Washington. El PPP forma parte del viejo proyecto geoestratégico del TLC y opera como caballo de Troya del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). En la nueva fase de expansionismo imperial, el ALCA es la herramienta que Estados Unidos necesita en la competencia interimperialista con Japón y Europa. El gobierno de Vicente Fox participa de manera subordinada a los intereses de la Casa Blanca, Wall Street y las empresas multinacionales con casa matriz en Estados Unidos. La función destinada a Fox es la de enganchador.

En la coyuntura, el «apuro» de la administración Fox por lanzar el Plan Puebla-Panamá (PPP) no está ligado a las prioridades nacionales sino con los intereses estadounidenses de cara a la Cumbre Presidencial de las Américas a celebrarse en Quebec en abril próximo. En negociaciones secretas y con la complicidad de varios gobiernos del área, Washington viene presionando para recorrer la fecha del lanzamiento del ALCA; el PPP sería el ejemplo de que «sí se puede».

Igual que en el Plan Colombia, el propósito de Estados Unidos con el PPP es intervenir en el conflicto político y social de México para imponer y favorecer a las transnacionales del petróleo (muy ligadas a la administración Bush); facilitar la privatización de las terminales aéreas y portuarias, la energía eléctrica, el agua, el gas y Pemex; proteger a los terratenientes empeñados en el desarrollo agroindustrial y ganadero extensivo y principalmente apoderarse sin restricciones de las enormes riquezas en Biodiversidad de la Selva Lacandona, los Chimalapas en Oaxaca y el corredor biológico mesoamericano que llega hasta Panamá.

El PPP responde a los intereses de Seguridad Nacional de Estados Unidos y forma parte de un reposicionamiento geoestratégico del Pentágono en América Latina ante el descontento popular producido por las políticas neoliberales. A eso responde la militarización y paramilitarización de estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, así como la previsión del Pentágono de instalar un contingente militar de 12 mil soldados estadounidenses en Guatemala. El componente militar dl PPP es de tipo contrainsurgente.

Como quedó asentado en la Declaración de México emitida por la Conferencia Hemisférica de Energía celebrada hace dos semanas aquí, en la Cumbre de Quebec la Casa Blanca buscará la «integración energética» del continente. Dicha alianza entre el tiburón y la sardina es una forma de disfrazar el suministro de energía al centro del poder imperial y garantizar sus intereses de seguridad nacional. Se trata de otra faceta del viejo proyecto del mercado común petrolero del norte impulsado por Ronald Reagan a comienzo de los años 80, con base en las fuentes de hidrocarburos de Canadá y México y que fue el preludio del TLC o NAFTA.

Dos instrumentos claves para la puesta en marcha del PPP son: el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ambas instituciones con sede en Washington, conforman el andamiaje financiero internacional de lo que James Petras llama la «legión extranjera imperial». Son las instituciones que utilizaron la Casa Blanca y los acreedores de Wall Street para imponer a nuestros países el dogal de la deuda externa. El 4 de marzo, Jaques Robozinski, el mago de las privatizaciones salinistas y actual director general de la Corporación Interamericana de Inversiones que depende del BID anunció que esa institución destinará «importantes recursos» para integrar a Centro América y México con infraestructura empresarial. El año 2000, México captó 25% del financiamiento regional del BID (10 mil millones de dólares). En ese sentido el PPP es un proyecto que servirá para gestionar créditos, es decir, para acumular más deuda. Washington seguirá utilizando la política de la deuda como un arma de dominación al servicio de sus intereses imperiales.

En México, el PPP es la continuación del proyecto de «globalización» y «desarrollo» que viene impulsándose desde el gobierno de Carlos Salinas bajo la receta del FMI, el BM y el BID. Tras la firma del TLC o NAFTA con Estados Unidos y Canadá, México ha suscrito una serie de tratados y convenios de cooperación regional y acuerdos de libre comercio con varios países de la región. El PPP es una nueva fase de ese proyecto geoestratégico donde Vicente Fox funciona como administrador asalariado con la función de crear el espacio de las trasnacionales.

En la fase actual, el PPP está concebido como un proyecto de infraestructura empresarial que se inscribe en un Plan de Seguridad Nacional. Según la poca información oficial, uno de los objetivos a corto plazo del PPP será crear corredores carreteros y ferroviarios, el acondicionamiento de los puertos y aeropuertos del sureste, la instalación de gasoductos y de empresas ensambladoras para generar «cadenas productivas». Uno de los componentes básicos del PPP es la integración del Istmo de Tehuantepec, viejo sueño que Estados Unidos persigue desde hace dos siglos. Todo el proyecto está en función de la industria de exportación de Estados Unidos que utilizarán los territorios de México y Centroamérica para colocar su producción en el océano Pacífico, donde está hoy el motor de la economía mundial.

La ideología del changarrismo social impulsada por el presidente Fox en el sureste mexicano intenta disfrazar una política que pretende convertir a México en un país maquilador al servicio de las compañías estadounidenses con base en la ventaja comparativa de la mano de obra esclava maya. Según aclara el plan se crearán empleos para «una fuerza de trabajo sin capacitación», lo que corresponde al interés de las maquiladoras que amenazan con abandonar la franja ensambladora del norte del país ante «los altos costos de producción, la excesiva regulación, el encarecimiento de la mano de obra y la deficiente infraestructura. Para evitar que las maquiladoras abandonen el país en busca de otros mercados, el presidente Fox habilitará el sureste mexicano con una política de exenciones fiscales y subsidios a las empresas que allí se instalen, y ofreciéndole mano de obra indígena con sueldos de ganga y sin beneficios sociales.

El PPP oculta también un proceso de contrarreforma agraria relacionado con la destrucción de ramas industriales vinculadas a los productos del campo. Además impulsará una nueva contrarreforma del artículo 27 constitucional, con el objetivo de enajenar tierras que hoy están bajo el régimen ejidal o son de uso comunero para, una vez privatizadas, destinarlas a una agricultura de plantación que necesita grandes extensiones para cultivarlas de manera tecnificada. Dicho proceso llevará a un nuevo régimen de latifundios en beneficio de los monopolios y oligopolios multinacionales, nacionales y extranjeros que se han propuesto transgenizar y controlar la producción alimentaria del planeta. Una parte oculta del PPP es permitir la biopiratería de multinacionales y fundaciones como Dupont, Pulsar, Monsanto, Norvartis y Diversa.

La multipublicitada política del changarrismo social y la contrarreforma agraria son dos caras de una misma moneda. Con la zanahoria del «desarrollo» y la «creación de empleos» el PPP pretende convertir a los campesinos indígenas del sureste en asalariados superexplotados de fábricas maquiladoras urbanas o semiurbanas. Uno de los objetivos primordiales de tal política es desplazar a los campesinos indígenas del campo a la ciudad, con el objetivo de separarlos de sus tierras y los recursos naturales que hay sobre y bajo ellas.

Otra formula «novedosa» que contiene el PPP es la «asociación» de empresas de inversionistas tipo Romo, Slim o Zambrano con agricultores de la región, sean ejidatarios, comuneros o pequeños propietarios. Según considera el plan, estos últimos pondrán la tierra como capital y contarán con la opción de trabajar en su propiedad a cambio de un salario.

El presidente Vicente Fox y su vocera Martha Sahagún han hecho de la «transparencia» la pretendida etiquete ética y moral del sexenio que comienza. Pero todavía no han dilucidado de cara a la opinión pública quién impuso a Fox como presidenciable y financió su campaña. Se habla, entre otros, de personajes como Arturo Romo y Lorenzo Zambrano, y de empresas como Coca Cola. Romo palomeó el PPP que elaboró el BID y adaptó Santiago Levy, y es mencionado como uno de los presuntos inversionistas del plan. ¿Será un caso de tráfico de influencias?

El Plan Puebla-Panamá es la antítesis de los acuerdos de San Andrés plasmados en la iniciativa de ley de la Cocopa, que dice impulsar el presidente Fox. Forma parte de la última fase del plan de contrainsurgencia que fue primero represión, guerra psicológica y acción cívica, y después cerco de exterminio militar y de silencio y hambre, guerra sucia y paramilitarización del conflicto, cuya cúspide fue la matanza de Acteal. Hoy, cuando el Ejército ha dispuesto un aceitado cerco de aniquilamiento sobre los bastiones zapatistas en Chiapas, y se han acondicionado las bases militares de San Quintín y Toniná para el desplazamiento de tropas de despliegue rápido, Fox quiere firmar la «pacificación» con el EZLN. Como dijo el canciller Jorge Castañeda en Madrid el 28 de enero: el PPP «es el corolario de la paz».

Por eso, la tarea de pacificación se combina ahora con el «desarrollo» que generarán las inversiones de los capitales multinacionales, los mismos que siempre han odiado conceptos tradicionales de la política exterior mexicana que tienen rango constitucional, como la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias. Por eso, los amos de México traducen autonomía indígena y autodeterminación como un peligro. Ellos le llaman balcanización, «separatismo». En ese contexto, y a partir de la máxima «el que paga, manda» -que aquí sería «el que invierte, ordena»- el PPP va dirigido a terminar de romper el tejido social intercomunitario y a eliminar los derechos autonómicos de la indiada levantisca. Lo de la «consulta» del plan con las comunidades o las famosas sinergias son tan sólo fábulas. El capitalismo, que hoy es más salvaje y depredador que nunca, busca concentrar capital, no generar desarrollo social. Fue contra esa misma oligarquía que el EZLN se levantó en armas en 1994. Contra la exclusión que generaban el TLC y la vía libre al latifundio de la contrarreforma al 27.

La paz en Chiapas pasa hoy por la aprobación de la ley Cocopa. Y seguirá construyéndose después, con la discusión de los temas pendientes de San Andrés. Entre ellos, y fundamental para el campesinado indígena reunido en Nurio, Michoacán, el problema agrario nacional.

Es necesario, sí, reformar el artículo 27 constitucional, pero no el sentido que propone el PPP, sino para que retome el espíritu de Emiliano Zapata, resumido en dos demandas básicas: la tierra es de quien la trabaja, y tierra y libertad.

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LA LUCHA INDÍGENA EN AMÉRICA LATINA

Actualmente presenciamos en nuestro país el resurgimiento de las luchas indígenas. Sería un error, sin embargo, pensar que sólo en México están intensificándose estos movimientos. Una vista panorámica a través de nuestro Telescopio nos mostraría que los pueblos indios se están levantando a lo largo del continente para luchar por la verdadera democracia participativa y un modelo social justo, digno y sostenible. En Guatemala los pueblos mayas continúan su heroica lucha por la autonomía. En Colombia, los pueblos se rebelan contra los abusos de las empresas petroleras. En Paraguay, los guaraní... En Chile y Argentina, los mapuche... Y así sucesivamente. Tal vez es en Ecuador donde la lucha de los pueblos indígenas está más avanzada. En enero del 2000, los pueblos aglutinados en y representados por la CONAIE protagonizaron un efectivo levantamiento, tomándose la capital, uniéndose a otros sectores, y, aun si luego fueron traicionados, derrocando el gobierno. Otros pueblos siguen su incalculable ejemplo. En este número de el paliacate, incluimos infomración y análisis sobre los recientes acontecimientos liderados por los indígenas en Perú y Bolivia. El ERPI saluda con admiración estos esfuerzos, asumiendo las lecciones que nos brindan y atreviéndonos a afirmar que el momento actual es el de los indígenas quienes, junto a los campesinos, se han puesto a la cabeza de nuestras luchas populares.

 

Entrevista a Felipe Quispe, el Mallku
«Los ayllus y el capitalismo son sistemas antagónicos»
                                                                Natalia Vinelli (Resumen Latinoamericano)

«El izquierdista boliviano es muy frágil, muy raquítico. Si lo colocamos en una balanza, no pesa nada», dice, con ganas de entrar en la polémica, Felipe Quispe, el «Mallku», secretario ejecutivo de la Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CUTCB) y líder del Movimiento Indígena Pachakuti (MIP). Para Quispe, otrora fundador del Ejército Guerrillero Tupaj Katari, el marxismo ortodoxo es incapaz de explicar la realidad indígena latinoamericana. «El indio tiene que ser el actor social en lo político y en lo ideológico. No podemos ser simplemente masas votantes o escaleras políticas de los partidos burgueses, de los partidos tradicionales que nos han traicionado. Queremos autogobernarnos, queremos reconstruir el Qullasuyu, la sociedad socialista comunitaria de los ayllus», explica.

«Estamos viendo que hay otros países donde el movimiento indígena tiene su brazo político, por ejemplo Ecuador -continúa-. O México, donde han tenido también brazos políticos militares que han logrado algunas conquistas. En Perú se está gestando un Movimiento Pachamama, y así sucesivamente. Hemos tenido algunos contactos con hermanos nuestros de Ecuador, de otros lugares, y con orgullo nos dicen que en cinco naciones somos la mayoría indígenas. Están viendo México, Ecuador, Guatemala, Perú y Bolivia, donde el indígena tiene que autolibertarse. Y para eso, o en función de eso, tenemos que trabajar. Esa es la meta, esa es la iniciativa desde Alaska hasta la Patagonia, desde las costas peruanas hasta las amazonías brasileras, donde estamos sembrando...».

- Ustedes están haciendo un eje muy fuerte en el movimiento indígena. En estos últimos tiempos hay toda una corriente teórica que está cuestionando por derecha al marxismo, y que plantea la diferencia de raza o de género por sobre la desigualdad social, de clase. ¿Cómo se resuelve esa tensión?

- Nosotros conocemos el marxismo como nuestra palma de la mano, porque el marxismo que han llevado de acá lo llevaron como una varita. Lo han teñido en Europa y lo han traído de vuelta, porque créase o no Marx ha visto la forma comunitaria de los ayllus, o de los indígenas, y se basó en eso. Desde el preincanato (N.de R.: se refiere al Imperio Inca) desde Tiwanaco, el ayllu estaba estructurado como una comunidad sin capital, ¡y hasta ahora no hay capital en algunas comunidades, hay trueque!. Yo te doy mi producción y tu me das tu producción, cambiamos de igual a igual, de forma horizontal y no vertical. Esa reciprocidad existe, esa distribución, entonces, todavía vive. No sería difícil de aplicar en los medios marxistas de verdadero marxismo, no vamos a hablar de marxismo ortodoxo.

- ¿Está pensando en una lectura indoamericana del marxismo, como por ejemplo la de Mariátegui?

- Algo de eso hay. Nadie es perfecto, ¿no?. Nosotros tenemos un gran pensador, Fausto Reinaga, que nos dio bastante como teoría. Pero también si nosotros andamos de ese lado hay enemigos que hablan, que nos dicen que somos racistas, que queremos eliminar a los blancos, que estaríamos reemplazando un sistema de racismo blanco por el racismo indio. Eso no va a pasar, nosotros no estamos en ese pensamiento, ellos están muy preocupados por el hecho de que el indianismo avanza y se fortalece. Por eso el marxismo acá está un poco apagado, más que todo en Bolivia. No funciona ya el marxista, si bien hay algunos trotskistas que están hablando, porque durante más de 60 años predicaron la revolución, la acción directa de masas, pero nunca han llegado. Es por eso que dicen que los movimientos indígenas serían un movimiento racista. No es esa la verdad, porque nosotros nunca fuimos racistas. Siempre nos caracterizamos por tener igualdad de condiciones. Es por eso que cuando llegan visitantes de la ciudad a las comunidades, ellos en primer lugar tienen que ser más privilegiados, tenemos que darle una buena comida, tenemos que hacerle bailar nuestras músicas... nunca habíamos discriminado. Sin embargo, cuando nosotros venimos del campo a las ciudades los blancos nos discriminan.

- Pero el movimiento indígena, por ejemplo, ¿podría establecer una alianza con los nuevos empresarios aymaras?

- Mira, si buscamos los nombres y apellidos, los «mamanis» y «condoris», los «quispes», si son o no son empresarios privados, si buscamos ahorita y están en la Confederación de Empresarios Privados, entonces nosotros estaríamos contra ellos, pero no hay. No hay ese nombre, no hay ese apellido. Se ve que hay unos cuantos, que tendrán sus casas... entonces nosotros tendríamos también que eliminarlos, porque no podemos admitir que haya desigualdad mientras nuestro hermano está en ojotas, mal vestido, mientras en el campo nuestros hermanos no conocen la luz eléctrica, no tienen caminos, no tienen teléfono ni Internet ni fax, no tienen un techo donde ubicarse... No tenemos hospitales ni puestos sanitarios, entonces no puede haber esa desigualdad. De esa manera no podemos pactar con ellos y hacer un movimiento..., no, eso no. Tiene que ser un movimiento esencialmente de los pobres.

- O sea que dentro del proyecto de sociedad socialista de los ayllus no hay posibilidad de confluencia con la sociedad capitalista...

- No, no. Son dos sistemas totalmente antagónicos.

- Desde el punto de vista teórico, se consideró a la clase obrera industrial como la vanguardia de la lucha política por la liberación. En Bolivia, durante muchos años, la clase obrera minera fue la vanguardia de esa lucha. Actualmente esto parece haber cambiado, en función del protagonismo de las masas indígenas y campesinas.

- Es que eso nos decía Marx, el Partido Comunista. Eso nos enseñan algunos teóricos de los partidos políticos, nos dicen que el caudillo (de la revolución) es el proletariado. Es ciego, pues. Es miope. Hay que comprarle una gafa. Es evidente que aquí en Bolivia hubo una mayoría minera, ahorita no tengo exactamente el número en la mente, pero en 1960 había más de 50 mil trabajadores. Entonces era una fuerza motriz que se ponía a la vanguardia, pero como la COB (Confederación Obrera Boliviana) estaba controlada por el Juan Lechín (y el Juan Lechín era un agente de la CIA pues, un agente del imperialismo), nunca conducía al poder a la clase obrera. Por ejemplo, yo recuerdo que en los años ’64 estaban los mineros en la calle y habían tomado cuarenta esquinas, habían paralizado la ciudad. Y uno se preguntaba dónde está el POR (Partido Obrero Revolucionario) para que repartan, para que organicen... ¡y estaban ocultos debajo de las polleras (faldas) de sus mujeres, porque nadie se presentaba!.

- ¿Cómo se pierde, entonces, el protagonismo minero?

-Bueno, con el decreto supremo (21060, que instala oficialmente el neoliberalismo en Bolivia) se los elimina, deja de ser vanguardia porque ya no hay obreros aquí. También hay que tener muy en cuenta que aquí las raíces, el tronco ancestral es aymara y quechua. No digamos como en Europa, donde el patrón es blanco y gringo y el obrero también es gringo. Acá no es así, acá el albañil es indígena, el que está limpiando paredes es indígena, la sirvienta es indígena... Pero con esto nosotros no estamos rechazando a la clase obrera. Nosotros tenemos nuestra bandera de siete colores, la wilpala, y la bandera roja podría estar al lado porque somos hermanos; somos gente que ha venido de las comunidades y se ha convertido en obrera, pero cuando los botan de las fábricas o de las minas, ellos regresan a las comunidades. Tenemos dirigentes que han sido mineros, inclusive en Chapare hay muchos dirigentes mineros. Esta es nuestra realidad. Y ahora no hay obreros, estamos obligados a jugar un lugar importante y ser protagonistas.

 
 
 

El estremecimiento y la elección en Perú
                                                                               Hugo Blanco (Masiosare, La Jornada, 01/IV/2001)

Pareciera que Marcos anduvo por Perú.

En el municipio de Limatambo, Cusco, no mandan el alcalde ni los regidores, como establece la ley. Quien ordena es la asamblea de delegados y delegadas de las comunidades campesinas indígenas y del pequeño poblado. Esa asamblea es la que determina lo fundamental, incluyendo qué obras van a efectuarse con el dinero enviado por el gobierno central, cuánto han de ganar alcalde y los regidores, etcétera. La tarea de las autoridades municipales es organizar las acciones para hacer cumplir el mandato de la asamblea.

En Maranganí, Cusco, y en muchos otros lugares del país, es la asamblea de comunidades la que imparte justicia.

En el departamento (estado) de Huancavelica, las organizaciones campesinas indígenas y otros sectores de la población organizada, asesorados por técnicos en las diferentes ramas, han elaborado un Plan de Desarrollo, y señalan como una de las fuentes de financiación parte del ingreso de la principal central hidroeléctrica de Perú que se encuentra en su territorio; esa central iba a ser privatizada, pero con una gran marcha a Lima, la capital del país, la población obligó al gobierno provisional a comprometerse a no hacerlo.

En estos ejemplos vemos materializados los enunciados zapatistas de «mandar obedeciendo», «la autoridad no entra para servirse, sino para servir», «no se trata de tomar el poder sino de construirlo».

Sin embargo, el pueblo peruano apenas sí sabe de Marcos y son muy pocos quienes conocen sus escritos.

¿Qué sucede?

No estuvo ningún zapatista en Perú, por suerte, pues los comuneros se hubieran espantado de los encapuchados que les recuerdan a Sendero Luminoso, la organización que destituía a las autoridades nombradas por los comuneros e imponía en su lugar a «los nombrados por el partido».

Afortunadamente, hoy, no hay ningún «partido de vanguardia» que esté trasladando fórmulas del pasado (ajeno o nuestro) al presente o que esté copiando de México.

Lo que sucede es que la forma normal de fu ncionamiento de las comunidades indígenas es la democrática, y ahora, luego de que ellas, como parte de la gran mayoría de la población peruana, con su movilización, expulsaron al dictador «constitucional» Alberto Fujimori, continúan expandiendo su método comunal en forma paralela a la lucha democrática del resto de nuestro pueblo. Las comunidades indígenas no son más que una parte de todo el pueblo peruano que se remece, dirigiéndose a una verdadera democracia. Desgraciadamente para los de arriba, no se detuvo con la expulsión de la dictadura en los límites en que quisieran los «políticos demócratas», límites que son cada vez más estrechos.

Son muchas las zonas en que el pueblo rechaza con movilizaciones el método de nombramiento de autoridades desde arriba, exige que sean los pueblos quienes los nombren, como lo consiguieron los médicos del Cusco. Lima se estremece con frecuentes movilizaciones para que se encarcele a los encorbatados ladrones de millones de dólares, tratados con manos de seda por los corruptos Poder Judicial y Parlamento. Las comunidades campesinas, afectadas por el envenenamiento que produce la minería, hicieron una notable manifestación de denuncia en la capital y, hace pocas semanas, en Tambogrande, Piura, ante lo infructuoso de las reclamaciones por «las vías legales» durante una década, incendiaron las instalaciones de la compañía minera que pretendía desaparecer el poblado y contaminar, matando un valle muy rico.

El departamento de Pasco paralizó, exigiendo que se revise la privatización de las minas que hay en su territorio. La clase obrera se moviliza pidiendo la abolición de las leyes antilaborales del neoliberalismo fujimorista. Los jubilados del país hacen una demostración nacional en la capital, exigiendo sus derechos. Los portuarios consiguieron estancar la privatización de los puertos.

Todo el interior lucha fieramente contra el centralismo asfixiante.

Hay muchos ejemplos más de cómo el pueblo peruano se está estremeciendo en búsqueda de una verdadera democracia, es decir de que sea el propio pueblo quien gobierne.

Cuándo los de arriba pretenderán detener con su violencia esta pacífica marcha a la verdadera democracia, no lo sabemos. Cómo reaccionará para defenderse el pueblo ansioso de democracia, tampoco.

Tampoco sabemos la forma que, triunfante en su larga lucha, dará el pueblo a la verdadera democracia.

Afortunadamente quedaron atrás los tiempos en que retumbaba la voz de Sendero Luminoso: «¡Salvo el Poder todo es ilusión!» y, en nombre de eso, asesinaba a dirigentes populares por «engañar al pueblo, diciéndole que hay otro camino que no sea la lucha armada». Hoy, el pueblo peruano, paso a paso, va construyendo su futuro, va haciendo retroceder a los representantes políticos de las grandes multinacionales, que con la democracia se sienten como pez fuera del agua.

No debe llevar a engaño el resultado de las próximas elecciones presidenciales con candidaturas de la era fujimorista de puros neoliberales.

85 por ciento de los peruanos está contra las privatizaciones; sin embargo, como lo enunciaron los trabajadores del ramo, los dos candidatos con mayor opción declararon que privatizarán el servicio del agua potable.

En realidad, lo que elegirá el pueblo peruano ha de ser contra quién continuará su lucha.

No olvidemos que al actual gobierno provisional lo recibió con entusiastas aplausos, acompañados de su grito de combate «¡Ni un paso atrás, la lucha continúa!»

 
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CONOCIENDO A...

Episodios de la Revolución Cubana

Pensamos que resulta necesario reivindicar los ideales de la revolución cubana, en tiempos en que sigue siendo agredida por el imperialismo. No obstante todos los intentos de aislar a Cuba, este continúa luchando organizadamente contra el bloqueo económico que vive y desarrollando su proceso socialista; también sigue representando una fuente de inspiración para todos los pueblos latinoamericanos y muchos pueblos del mundo. Retomando lo anterior, en este número, dedicamos este espacio en «Conociendo a...» a episodios de la revolución cubana. Asimismo, se presentan a continuación fragmentos de solamente dos de las incontables acciones de la audaz tropa revolucionaria: «Combate de La Plata» y «La Ofensiva Final. La Batalla de Santa Clara». Dichos fragmentos son tomados de Pasajes de la Guerra Revolucionaria, una recopilación de las experiencias guerrilleras del Ejército Rebelde narradas por Ernesto Guevara de la Serna, el Ché.

 

Combate de La Plata

El ataque a un pequeño cuartel que existía en la desembocadura del río de La Plata, en la Sierra Maestra, constituyó nuestra primera victoria y tuvo cierta resonancia, más lejana que la abrupta región donde se realizó. Fue un llamado de atención a todos, la demostración de que el Ejército Rebelde existía y estaba dispuesto a luchar y, para nosotros, la reafirmación de nuestras posibilidades de triunfo final.

... Al día siguiente, 15 de enero, avistamos el cuartel de La Plata, a medio construir, con sus láminas de zinc y vimos un grupo de hombres semidesnudos en los que se adivinaba, sin embargo, el uniforme enemigo. Pudimos observar cómo, a las seis de la tarde, antes de caer el sol, llegaba una lancha cargada de guardias, bajando unos y subiendo otros. Como no comprendimos bien las evoluciones decidimos dejar el ataque para el día siguiente.

Desde el amanecer del 16 se puso observación sobre el cuartel. Se había retirado el guardacostas por la noche; se iniciaron labores de exploración pero no se veían soldados por ninguna parte. A las tres de la tarde, decidimos ir acercándonos al camino que sube del cuartel bordeando el río para tratar de observar algo; al anochecer, cruzamos el río de La Plata que no tiene profundidad alguna y nos apostamos en el camino; a los cinco minutos, tomamos prisioneros a dos campesinos. Uno de los hombres tenía algunos antecedentes de chivato; al saber quiénes éramos y expresarles que no teníamos buenas intenciones si no hablaban claro, dieron informaciones valiosas. Había unos soldados en el cuartel, aproximadamente una quincena, y, además, al rato debía pasar uno de los tres famosos mayorales de la región: Chicho Osorio. Estos mayorales pertenecían al latifundio de la familia Laviti que había creado un enorme feudo y lo mantenía mediante el terror con la ayuda de individuos como Chicho Osorio. Al poco rato, apareció el nombrado Chicho, borracho, montado en un mulo y con un negrito a horcajadas. Universo Sánchez, le dio el alto en nombre de la guardia rural, y éste rápidamente contestó: «mosquito»; era la contraseña.

A pesar de nuestro aspecto patibulario, quizás por el grado de embriaguez de ese sujeto, pudimos engañar a Chicho Osorio. Fidel, con aire indignado, le dijo que era un coronel del ejército, que venía a investigar por qué razón no se había liquidado ya a los rebeldes, que él sí se metía en el monte, por eso estaba barbudo, que era una «basura» lo que estaba haciendo el ejército; en fin, habló bastante mal de la ejecutividad de las fuerzas enemigas. Con gran sumisión, Chicho Osorio contó que, efectivamente, los guardias se la pasaban en el cuartel, que solamente comían, sin actuar; que hacían recorridos sin importancia; manifestó enfáticamente que había que liquidar a todos los rebeldes. Se empezó a hacer discretamente una relación de la gente amiga y enemiga en la zona, preguntándole por ella a Chicho Osorio y, naturalmente poniéndolo al revés, cuando Chicho decía que alguno era malo, ya teníamos una base para decir que era bueno. Así se juntaron veintitantos nombres, y el chivato seguía hablando; nos contó como habían muerto dos hombres en esos lugares; «pero mi general Batista me dejó libre enseguida»; nos dijo cómo acababa de darles unas bofetadas a unos campesinos que se habían puesto «un poco malcriados» y que, además, según sus propias palabras, los guardias eran incapaces de hacer eso; los dejaban hablar sin castigarlos. Le preguntó Fidel qué cosa haría él con Fidel Castro en caso de agarrarlo, y entonces contestó con un gesto explicativo que había que partirle los... igualmente opinó de Crescencio. Mire, dijo, mostrando los zapatos de nuestra tropa, de factura mexicana, «de uno de esos hijos de... que matamos». Allí, sin saberlo, Chicho Osorio había firmado su propia sentencia de muerte. Al final, ante la insinuación de Fidel, accedió a guiarnos para sorprender a todos los soldados y demostrarles que estaban muy mal preparados y que no cumplían con su deber.

Nos acercamos hacia el cuartel, teniendo como guía a Chicho Osorio, aunque personalmente no estaba muy seguro de que aquel hombre no se hubiera percatado ya de la estratagema. Sin embargo, siguió con toda ingenuidad, pues estaba tan borracho que no podía discernir; al cruzar nuevamente el río para acercarnos al cuartel, Fidel le dijo que las ordenanzas militares establecían que el prisionero debía estar amarrado; el hombre no opuso resistencia, siguió como prisionero, aunque sin saberlo. Explicó que la única guardia establecida era una entrada en el cuartel en construcción y la casa de otro de los mayorales llamado Honorio, y nos guió hasta un lugar cercano al cuartel por donde pasaba el camino al Macío. El compañero Luis Crespo, hoy comandante, fue enviado a explorar y volvió con la noticia de que eran exactos los informes del mayoral, pues se veían las dos construcciones y el punto rojo de los cigarros de la guardia en el medio.

Cuando estábamos listos para acercarnos tuvimos que escondernos y dejar pasar a tres guardias a caballo que pasaban, arriando como una mula a un prisionero de a pie. Al lado mío pasó, y recuerdo las palabras del pobre campesino que decía: «Yo soy como ustedes» y la contestación de un hombre, que después identificamos como el cabo Basol, «cállate y sigue antes de que te haga caminar a latigazos». Nosotros creíamos que ese campesino quedaba fuera de peligro al no estar en el cuartel, expuesto a nuestras balas en el momento del ataque; sin embargo, al día siguiente, cuando se enteraron del combate y sus resultados fue asesinado vilmente en el Macío.

Teníamos preparado el ataque con veintidós armas disponibles. Era un momento importante, pues teníamos muy pocas balas; había que tomar el cuartel de todas maneras, el no tomarlo significaba gastar todo el parque, quedar prácticamente indefensos. El compañero teniente Julito Díaz, caído gloriosamente en El Uvero, con Camilo Cienfuegos, Benítez y Calixto Morales, con fusiles semiautomáticos, cercarían la casa de guano por la extrema derecha. Fidel, Universo Sánchez, Luis Crespo, Calixto García, Fajardo -hoy comandante del mismo apellido que nuestro médico, Piti Fajardo, caído en Escambray- y yo, atacaríamos por el centro. Raúl con su escuadra y Almeida con la suya, el cuartel, por la izquierda.

Así fuimos acercándonos a las posiciones enemigas hasta llegar a unos cuarenta metros. Había buena luna. Fidel inició el tiroteo con dos ráfagas de ametralladora y fue seguido por todos los fusiles disponibles. Inmediatamente, se invitó a rendirse a los soldados, pero sin resultado alguno. En el momento de iniciarse el tiroteo fue ajusticiado el chivato y asesino Chicho Osorio.

El ataque se había iniciado a las dos y cuarenta de la madrugada y los guardias hicieron más resistencia de la esperada, había un sargento que tenía un M-1, y respondía con una descarga cada vez que le intimábamos la rendición; se dieron órdenes de disparar nuestras viejas granadas de tipo brasileño; Luis Crespo tiró la suya, yo la que me pertenecía. Sin embargo, no estallaron. Raúl Castro tiró dinamita sin niple y ésta no hizo ningún efecto. Había entonces que acercarse y quemar los casas aun a riesgo de la propia vida; en aquellos momentos Universo Sánchez trató de hacerlo primero y fracasó, después Camilo Cienfuegos tampoco pudo hacerlo, y al final, Luis Crespo y yo nos acercamos a un rancho que este compañero incendió. A la luz del incendio pudimos ver que era simplemente un lugar donde guardaban los frutos del cocotal cercano, pero intimidamos a los soldados que abandonaron la lucha. Uno huyendo fue casi a chocar contra el fusil de Luis Crespo que lo hirió en el pecho, le quitó el arma y seguimos disparando contra la casa. Camilo Cienfuegos, parapetado detrás de un árbol, disparó contra el sargento que huía y agotó los pocos cartuchos de que disponía.

Los soldados, casi sin defensa, eran inmisericordemente heridos por nuestras balas. Camilo Cienfuegos entró primero, por nuestro lado, a la casa de donde llegaban gritos de rendición. Hicimos rápidamente el balance que había dejado el combate en armas: ocho Springfield, una ametralladora Thompson y unos mil tiros; nosotros habíamos gastado unos quinientos tiros aproximadamente. Además, teníamos cananas, combustible, cuchillos, ropas, alguna comida. El recuento de bajas: ellos tenían dos muertos y cinco heridos, además tres prisioneros. Algunos junto con el chivato Honorio, habían huido. Por nuestra parte, ni un rasguño. Se los dio fuego a las casas de los soldados y nos retiramos, luego de atender lo mejor posible a los heridos, tres de ellos de mucha gravedad, que luego murieron, según nos enteramos después de la victoria final, los dejamos al cuidado de los soldados prisioneros. Uno de estos soldados, se incorporó después a los tropas del comandante Raúl Castro y alcanzó el grado de teniente, muriendo en un accidente aéreo ya después de ganada la guerra.

Siempre contrastaba nuestra actitud con los heridos y la del ejército, que no sólo asesinaba a nuestros heridos sino que abandonaba a los suyos. Esta diferencia fue haciendo su efecto con el tiempo y constituyó uno de los factores de triunfo. Allí, con mucho dolor para mí, que sentía como médico la necesidad de mantener reservas para nuestras tropas, ordenó Fidel que se entregaran a los prisioneros todas las medicinas disponibles para el cuidado de los soldados heridos, y así lo hicimos. Dejamos también en libertad a los civiles y, a las cuatro y treinta de la mañana del día 17, salíamos rumbo a Palma Mocha, a donde llegamos al amanecer internándonos rápidamente, buscando las zonas más abruptas de la Maestra...

Este fue el primer combate victorioso de los ejércitos rebeldes; en éste y el combate siguiente, fue el único momento de la vida de nuestra tropa donde nosotros hayamos tenido más armas que hombres...

La ofensiva final. La batalla de Santa Clara

...Liquidados los regimientos que asaltaron la Sierra Maestra; vuelto el frente a su nivel natural y aumentadas nuestras tropas en efectivo y en moral, se decidió iniciar la marcha sobre Las Villas, provincia céntrica. En la orden militar dictada se me indicaba como principal labor estratégica, la de cortar sistemáticamente las comunicaciones entre ambos extremos de la Isla; se me ordenaba, además, establecer relaciones con todos los grupos políticos que hubiera en los macizos montañosos de esa región, y amplias facultades para gobernar militarmente la zona a mi cargo. Con esas instrucciones y pensando llegar en cuatro días, íbamos a iniciar la marcha, en camiones, el 30 de agosto de 1958, cuando un accidente fortuito interrumpió nuestros planes: esa noche llegaba una camioneta portando uniformes y la gasolina necesaria para los vehículos que ya estaban preparados cuando también llego por vía aérea un cargamento de armas a un aeropuerto cercano al camino. El avión fue localizado en el momento de aterrizar, a pesar de ser de noche, y el aeropuerto fue sistemáticamente bombardeado desde las veinte hasta las cinco de la mañana, hora en que quemamos el avión para evitar que cayera en poder del enemigo o siguiera el bombardeo diurno, con peores resultados. Las tropas enemigas avanzaron sobre el aeropuerto; interceptaron la camioneta con la gasolina, dejándonos a pie. Así fue como iniciamos la marcha el 31 de agosto, sin camiones ni caballos, esperando encontrarlos luego de cruzar la carretera de Manzanillo a Bayamo. Efectivamente, cruzándola encontramos los camiones, pero también -el día primero de septiembre- un feroz ciclón que inutilizó todas las vías de comunicación, salvo la carretera central, única pavimentada en esta región de Cuba, obligándonos a desechar el transporte en vehículos. Había que utilizar, desde ese momento, el caballo, o ir a pie. Andábamos cargados con bastante parque, una bazooka con cuarenta proyectiles y todo lo necesario para una larga jornada y el establecimiento rápido de un campamento.

Se fueron sucediendo días que ya se tornaban difíciles a pesar de estar en el territorio amigo de Oriente: cruzando ríos desbordados, canales y arroyuelos convertidos en ríos, luchando fatigosamente para impedir que se nos mojara el parque, las armas, los obuses; buscando caballos y dejando los caballos cansados detrás; huyendo a las zonas pobladas a medida que nos alejábamos de la provincia oriental.

Caminábamos por difíciles terrenos anegados, sufriendo el ataque de plagas de mosquitos que hacían insoportables las horas de descanso; comiendo poco y mal, bebiendo agua de ríos pantanosos o simplemente de pantanos. Nuestras jornadas empezaron a dilatarse y a hacerse verdaderamente horribles. Ya a la semana de haber salido del campamento, cruzando el río Jobabo, que limita las provincias de Camagüey y Oriente, las fuerzas estaban bastante debilitadas. Este río, como todos los anteriores y como los que pasaríamos después, estaba crecido. También se hacía sentir la falta de calzado en nuestra tropa, muchos de cuyos hombres iban descalzos y a pie por los fangales del sur de Camagüey.

La noche del 9 de septiembre, entrando en el lugar conocido por La Federal, nuestra vanguardia cayo en una emboscada enemiga, muriendo dos valiosos compañeros; pero el resultado más lamentable fue el ser localizados por las fuerzas enemigas, que de allí en adelante no nos dieron tregua. Tras un corto combate se redujo a la pequeña guarnición que allí había, llevándonos cuatro prisioneros. Ahora debíamos marchar con mucho cuidado, debido a que la aviación conocía nuestra ruta aproximada. Así llegamos, uno o dos días después, a un lugar conocido por Laguna Grande, junto a la fuerza de Camilo, mucho mejor montada que la nuestra. Esta zona es digna de recuerdo por la cantidad extraordinaria de mosquitos que había, imposibilitándonos en absoluto descansar sin mosquitero, y no todos lo teníamos.

Son días de fatigantes marchas por extensiones desoladas, en las que sólo hay agua y fango, tenemos hambre, tenemos sed y apenas si se puede avanzar porque las piernas pesan como plomo y las armas pesan descomunalmente. Seguimos avanzando con mejores caballos que Camilo nos deja al tomar camiones, pero tenemos que abandonarlos en las inmediaciones del central Macareño. Los prácticos que debían enviarnos no llegaron y nos lanzamos sin más, a la aventura. Nuestra vanguardia choca con una posta enemiga en el lugar llamado Cuatro Compañeros, y empieza la agotadora batalla. Era al amanecer, y logramos reunir, con mucho trabajo, una gran parte de la tropa, en el mayor cayo de monte que había en la zona, pero el ejército avanzaba por los lados y tuvimos que pelear duramente para hacer factible el paso de algunos rezagados nuestros por una línea férrea, rumbo al monte. La aviación nos localizo entonces, iniciando un bombardeo los B-26, los C-47, los grandes C-3 de observación y las avionetas, sobre un área no mayor de doscientos metros de flanco. Después de todo, nos retiramos dejando un muerto por una bomba y llevando varios heridos, entre ellos al capitán Silva, que hizo todo el resto de la invasión con un hombro fracturado.

El panorama, al día siguiente, era menos desolador, pues aparecieron varios de los rezagados y logramos reunir a toda la tropa, menos 10 hombres que seguirían a incorporarse con la columna de Camilo y con éste llegarían hasta el frente norte de la provincia de Las Villas, en Yaguajay.

Nunca nos faltó, a pesar de las dificultades, el aliento campesino. Siempre encontrábamos alguno que nos sirviera de guía, de práctico, o que nos diera el alimento imprescindible para seguir. No era, naturalmente, el apoyo unánime de todo el pueblo que teníamos en Oriente; pero, siempre hubo quien nos ayudara. En oportunidades se nos delató, apenas cruzábamos una finca, pero eso no se debía a una acción directa del campesinado contra nosotros, sino a que las condiciones de vida de esta gente las convierte en esclavos del dueño de la finca y, temerosos de perder su sustento diario, comunicaban al amo nuestro paso por esa región y éste se encargaba de avisarle graciosamente a las autoridades militares.

...Pasamos los días más duros cercados en las inmediaciones del central Baraguá, en pantanos pestilentes, sin una gota de agua potable, atacados continuamente por la aviación, sin un solo caballo que pudiera llevar por ciénagas inhóspitas a los mas débiles, con los zapatos totalmente destrozados por el agua fangosa de mar, con plantas que lastimaban los pies descalzos, nuestra situación era realmente desastrosa al salir trabajosamente del cerco de Baraguá y llegar a la famosa trocha de Júcaro a Morón, lugar de evocación histórica por haber sido escenario de cruentas luchas entre patriotas y españoles en la guerra de independencia. No teníamos tiempo de recuperarnos ni siquiera un poco cuando un nuevo aguacero, inclemencias del clima, además de los ataques del enemigo o las noticias de su presencia, volvían a imponernos la marcha. La tropa estaba cada vez más cansada y descorazonada. Sin embargo, cuando la situación era más tensa, cuando ya solamente al imperio del insulto, de ruegos, de exabruptos de todo tipo, podía hacer caminar a la gente exhausta, una sola visión en lontananza animó sus rostros e infundió nuevo espíritu a la guerrilla. Esa visión fue una mancha azul hacia el Occidente, la mancha azul del macizo montañoso de Las Villas, visto por vez primera por nuestros hombres.

Desde ese momento las mismas privaciones, o parecidas, fueron encontradas mucho más clementes, y todo se antojaba más fácil. Eludimos el último cerco, cruzando a nado el río Júcaro, que divide las provincias de Camagüey y Las Villas, y ya pareció que algo nuevo nos alumbraba.

Dos días después estábamos en el corazón de la cordillera Trinidad-Sancti Spíritus, a salvo, listos para iniciar la otra etapa de la guerra...

...Se sucedían en Oriente sucesivas batallas en los frentes primeros y segundo, aunque también en el tercero -con la columna Antonio Guiteras-, que presionaba insistente sobre Santiago de Cuba, la capital provincial. Salvo las cabeceras de los municipios, nada conservaba el gobierno en Oriente...

Durante los meses de noviembre y diciembre de 1958 fuimos cerrando gradualmente las carreteras. El capitán Silva bloqueó totalmente la carretera de Trinidad a Sancti Spíritus y la carretera central de la Isla fue seriamente dañada cuando se interrumpió el puente sobre el río Tuinicú, sin llegarse a derrumbar; el ferrocarril central fue cortado en varios puntos, agregando que el circuito sur estaba interrumpido por el segundo frente y el circuito norte cerrado por las tropas de Camilo Cienfuegos, por lo que la Isla quedó dividida en dos partes. La zona mas convulsionada, Oriente, solamente recibía ayuda del gobierno por aire y mar, en una forma cada vez más precaria. Los síntomas de descomposición del enemigo aumentaban.

Hubo que hacer en el Escambray una intensísima labor en favor de la unidad revolucionaria, ya que existía un grupo dirigido por el comandante Gutiérrez Menoyo (Segundo Frente Nacional del Escambray), otro del directorio Revolucionario (capitaneado por los comandantes Faure Chomón y Rolando Cubela), otro pequeño de la Organización Autentica (OA), otro del Partido Socialista Popular (comandado por Torres), y nosotros; es decir, cinco organizaciones diferentes actuando con mandos también diferentes y en una misma provincia. Tras laboriosas conversaciones que hube de tener con sus respectivos jefes, se llegó a una serie de acuerdos entre las partes y se pudo ir a la integración de un frente aproximadamente común.

A partir del 16 de diciembre las roturas sistemáticas de los puentes y todo tipo de comunicación habían colocado a la dictadura en situación difícil para defender sus puestos avanzados y aun los mismos de la carretera central. En la madrugada de ese día fue roto el puente sobre el río Falcón, en la carretera central, y prácticamente interrumpidas las comunicaciones entre La Habana y las ciudades al este de Santa Clara, capital de Las Villas, así como una serie de poblados -el mas meridional, Fomento- eran sitiados y atacados por nuestras fuerzas. El jefe de la plaza se defendió mas o menos eficazmente durante algunos días, pero a pesar del castigo de la aviación a nuestro Ejército Rebelde, las desmoralizadas tropas de la dictadura no avanzaban por tierra en apoyo de sus compañeros. Comprobando la inutilidad de toda resistencia, se rindieron, y más de cien fusiles fueron incorporados a las fuerzas de la libertad.

Sin darle tregua al enemigo, decidimos paralizar de inmediato la carretera central, y el día 21 de diciembre se atacó simultáneamente a Cabaiguán y Guayos, sobre la misma. En pocas horas se rendía este último poblado y dos días después, Cabaiguán con sus noventa soldados. (La rendición de los cuarteles se pactaba sobre la base política de dejar en libertad a la guarnición, condicionado a que saliera del territorio libre. De esa manera se daba la oportunidad de entregar las armas y salvarse.) En Cabaiguán se demostró de nuevo la ineficacia de la dictadura que en ningún momento reforzó con infantería a los sitiados.

..Quedamos listos para el asalto definitivo a la capital de la provincia de Las Villas. (Santa Clara es el eje del llano central de la isla, con 150.000 habitantes, centro ferroviario y de todas las comunicaciones del país.) Está rodeada por pequeños cerros pelados, los que estaban tomados previamente por las tropas de la dictadura.

En el momento del ataque, nuestras fuerzas habían aumentado considerablemente su fusilería, en la toma de distintos puntos y en algunas armas pesadas que carecían de municiones. Teníamos una bazooka sin proyectiles y debíamos luchar contra una decena de tanques, pero también sabíamos que, para hacerlo con efectividad, necesitábamos llegar a los barrios poblados de la ciudad, donde el tanque disminuye en mucho su eficacia.

Mientras las tropas del Directorio Revolucionario se encargaban de tomar el cuartel numero 31 de la Guardia Rural, nosotros nos dedicábamos a sitiar casi todos los puestos fuertes de Santa Clara; aunque, fundamentalmente, establecíamos nuestra lucha contra los defensores del tren blindado situado a la entrada del camino de Camajuaní, posiciones defendidas con tenacidad por el ejército, con un equipo excelente para nuestras posibilidades.

El 29 de diciembre iniciamos la lucha. La Universidad había servido, en un primer momento, de base de operaciones. Después establecimos comandancia más cerca del centro de la ciudad. Nuestros hombres se batían contra tropas apoyadas por unidades blindadas y las ponían en fuga, pero muchos de ellos pagaron con la vida su arrojo y los muertos y heridos empezaron a llenar los improvisados cementerios y hospitales.

...Las lomas del Cápiro seguían firmes y allí estuvimos luchando durante todo el día 30, tomando gradualmente al mismo tiempo distintos puntos de la ciudad. Ya en ese momento se habían cortado las comunicaciones entre el centro de Santa Clara y el tren blindado. Sus ocupantes, viéndose rodeados en las lomas del Cápiro trataron de fugarse por la vía férrea y con todo su magnífico cargamento cayeron en el ramal destruido previamente por nosotros, descarrilándose la locomotora y algunos vagones. Se estableció entonces una lucha muy interesante en donde los hombres eran sacados con cócteles Molotov del tren blindado, magníficamente protegidos aunque dispuestos sólo a luchar a distancia, desde cómodas posiciones y contra un enemigo prácticamente inerme, al estilo de los colonizadores con los indios del Oeste norteamericano. Acosados por hombres que, desde puntos cercanos y vagones inmediatos lanzaban botellas de gasolina encendida, el tren se convertía -gracias a las chapas del blindaje- en un verdadero horno para los soldados. En pocas horas se rendía la dotación completa, con sus 22 vagones, sus cañones antiaéreos, sus ametralladoras del mismo tipo, sus fabulosas cantidades de municiones (fabulosas para lo exiguo de nuestras dotaciones, claro está).

Se había logrado tomar la central eléctrica y toda la parte noroeste de la ciudad, dando al aire el anuncio de que Santa Clara estaba casi en poder de la Revolución. En aquel anuncio que di como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Las Villas, recuerdo que tenía el dolor de comunicar al pueblo de Cuba la muerte del capitán Roberto Rodríguez El Vaquerito, pequeño de estatura y de edad, jefe del «Pelotón Suicida», quien jugó con la muerte una y mil veces en lucha por la libertad. El «Pelotón Suicida» era un ejemplo de moral revolucionaria, y a ese solamente iban voluntarios escogidos. Sin embargo, cada vez que un hombre moría -y eso ocurría en cada combate- al hacerse la designación del nuevo aspirante, los desechados realizaban escenas de dolor que llegaban hasta el llanto. Era curioso ver a los curtidos y nobles guerreros, mostrando su juventud en el despecho de unas lágrimas, por no tener el honor de estar en el primer lugar de combate y de muerte.

Después caía la estación de Policía, entregando los tanques que la defendían y, en rápida sucesión se rendían al comandante Cubela el cuartel numero 31, a nuestras fuerzas, la cárcel, la audiencia, el palacio del Gobierno Provincial, el Gran Hotel, donde los francotiradores se mantuvieron disparando desde el décimo piso casi hasta el final de la lucha.

En ese momento sólo quedaba por rendirse el cuartel Leoncio Vidal, la mayor fortaleza del centro de la Isla. Pero ya el día primero de enero de 1959 había síntomas de debilidad creciente entre las fuerzas defensoras. En la mañana de ese día mandamos a los capitanes Nuñez Jiménez y Rodríguez de la Vega a pactar la rendición del cuartel. Las noticias eran contradictorias: Batista había huido ese día, desmoronándose la Jefatura de las Fuerzas Armadas. Nuestros dos delegados establecían contacto por radio con Cantillo, haciéndole conocer la oferta de rendición, pero éste estimaba que no era posible aceptarla porque constituía un ultimátum y que él había ocupado la Jefatura del Ejército siguiendo instrucciones precisas del líder Fidel Castro. Hicimos inmediato contacto con Fidel, anunciándole las nuevas, pero dándole la opinión nuestra sobre la actitud traidora de Cantillo, opinión que coincidía absolutamente con la suya. (Cantillo permitió en esos momentos decisivos que se fugaran todos los grandes responsables del gobierno de Batista, y su actitud era más triste si se considera que fue un oficial que hizo contacto con nosotros y en quien confiamos como un militar con pundonor.)

Los resultados siguientes son por todos conocidos: la negativa de Castro a reconocerle; su orden de marchar sobre la ciudad de La Habana; la posesión por el coronel Barquín de la Jefatura del Ejército, luego de salir de la prisión de Isla de Pinos; la toma de la Ciudad Militar de Columbia por Camilo Cienfuegos y de la Fortaleza de la Cabaña por nuestra columna 8, y la instauración final, en cortos días, de Fidel Castro como Primer Ministro del Gobierno Provisional. Todo esto pertenece a la historia política actual del país.

Ahora estamos colocados en una posición en la que somos mucho más de simples factores de una nación; constituimos en este momento la esperanza de la América irredenta. Todos los ojos -los de los grandes opresores y los de los esperanzados- están fijos en nosotros. De nuestra actitud futura que presentemos, de nuestra capacidad para resolver los múltiples problemas, depende en gran medida el desarrollo de los movimientos populares en América, y cada paso que damos está vigilado por los ojos omnipresentes del gran acreedor y por los ojos optimistas de nuestros hermanos de América.

Fragmento final de «Una revolución que comienza», publicado en O Cruzeiro, 16 de junio, 1° y 16 de julio de 1959.]

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PINCELADAS

           Recuerdos Inmortales
"Resuelto a vivir"
(Canción dedicada a nuestro
Capitán Toño caído en combate)
Contestar sí o no ante la vida
Es enfrentar las consecuencias que vendrán
No titubear ante la única salida
Pagando el precio que se tenga que pagar
Son cosas que contiene,
la historia que se va a que se va a contar
Comenzó cuando un hombre siendo niño
Una estrella quiso alcanzar
Y descubrió que había un único camino
Y se dispuso a quererlo andar
Anhelante militante, mil batallas pudo librar
Recogiendo otros ejemplos
Que en el tiempo hicieron lugar
Resonante de amor y alegría
Emprendió la marcha de la libertad
A conquistar aquello que se llame un día
El bello sueño de la plena igualdad
Quién dijo que al acero
Con fuego y golpes
No se puede templar
Y llegó aquel día entre montañas
Cuando el cielo se tiñe con la tarde
En un recodo del camino se encontró
Un fuego ardiente, con fuego ardiente contestó
Refrendó su promesa
De morir como vivió
De esa manera logró vivir para siempre
Para siempre, para siempre
              Compuesta por un compañero en 1995

 

      "Sueño imposible"
Con fe lo imposible soñar
al mal combatir sin temor
triunfar sobre el miedo invencible
de pie soportar el dolor.
Amar la pureza sin par
buscar la verdad del error
vivir con los brazos abiertos
creer en un mundo mejor.
Ese es mi ideal:
la estrella alcanzar
no importa cuan lejos
se pueda encontrar;
luchar por el bien
sin dudar ni temer
y dispuesto, al infierno arrastrar
si lo ordena el deber.
Y yo sé que si logro ser fiel
a mi sueño ideal
estará mi alma en paz
al llegar de mi vida el final.
Y será este mundo mejor
si hubo quien despreciando el dolor
lucho hasta el último aliento
por ser fiel a su ideal.
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De Sueños y Reflexiones
"Como un ave"
Soy como un ave
volando en un verde llano
que bonito se verá mi pueblo
construido por hermanos.
Es mi hermano el constructor
es mi hermano el oprimido,
mi contrario es el que no quiere
ver a su pueblo unido.
A mi pueblo y le digo
no te canses de luchar
contigo estaré yo siempre
para poderte apoyar.
La miseria está de moda
no se puede terminar,
cada sexenio entra otro mono
que nos viene a empeorar
nuestra lucha insurgente
que debemos continuar.
Somos como las aves
que vuelan por las montañas.
En cada pueblo que pasamos
se encuentra con más hazañas,
la vuelta nos dará el tiempo
en una bella mañana.
Ya estamos en el milenio
que acaba de comenzar,
es la otra cara al pueblo
que se acaba de disfrazar.
Enfrentarse al enemigo
no es cosa del pasado,
lo estamos viviendo en carne
propia en todas partes del estado.
Es tan grande nuestro orgullo.
Como el arena del mar,
Son tan pequeñas nuestras vidas
que no tan fácil la vamos a dejar
a ese enemigo traicionero
Que no se acaba de llenar.
El pasado queda escrito
y no vamos a olvidar
a nuestros héroes combatientes
que se acaban de marchar
a formar parte de la historia
Para nuestra bella sociedad.
No me voy a despedir
Porque no me gustan las despedidas
lo que si me gustaría es
Ver mi patria construida.
                                       Águila

 

"Análisis de formas y métodos de un proyecto (siempre)"
Reflejos (hace un buen rato)
Encontré en ti
Un mundo mejor
Y decidí así ser
Decidido peleador
La toma del poder de la vida (1996, sin duda alguna)
En la brega nos amamos
Fijando todo tipo de metas
Y en esas direcciones galopamos
Con nuestras visiones completas
Callejón sin salida (2001, esperando que pase el metro)
Pero cuando la pasé bien
Pasándola con compas y amigos
La pasé mal
Porque no la pasé contigo
Replanteamientos (2001, misma noche, llegando a casa)
Por qué he de comer sin ti
Si de tu seno me amamanto
Si con tu risa me realizo
Por qué me niegas con tu llanto
Nuevo camino recompuesto (ahora y después)
A cultivar la semilla regreso
Para ver si recompongo la ida
Tracemos más firmes el progreso
Las riendas en manos de nueva vida...
                                           Rogelio
 
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Un Homenaje a Simón Bolivar
                                         Tomás
(Caracas 24-VII-1783 - Santa Marta 17-XII-1830)
«Si se opone la naturaleza a nuestros designios, lucharemos contra ella, y la haremos que nos obedezca»
«El hombre de bien y valor debe ser indiferente a los choques de la mala suerte»
«Mi honor es preferible a todo»
«...Me vería como un hombre indigno, si fuera capaz de asegurar lo que no estoy cierto de cumplir»
«Id veloces a vengar al muerto, a dar la vida al moribundo, soltura al oprimido y libertad a todos»
«Al silencio de muertos, sucedieron las vivas a la libertad»
«Un soldado feliz no adquiere ningún derecho a mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno; es el defensor de su libertad»
«...La masa física se equilibra con la fuerza moral...»
«La fortuna no debe de luchar vencedora contra quienes la muerte no intimida; y la vida no tiene precio en tanto es gloriosa»
«Un mal que no se conoce no se puede curar jamás»
«Mi destino ha querido que una vasta porción del mundo haya aprovechado de mis combates para romper sus cadenas; éste es todo mi mérito»
«La patria, mi amigo, exige cada día nuevos sacrificios, y es necesario darle hasta el último aliento de la vida»
¿Cuando la patria iba a perecer podría yo vacilar?
«No envainaré jamás la espada mientras la libertad de mi patria no esté completamente asegurada»
A Simón Bolivar
La palabra, la palabra viva de un excepcional, voz de metralla que pese al tiempo no se debilita si no se agiganta, pasos que dejan huella en la historia. Palabra que penetra en el pensamiento y se reafirma en cada generación. La palabra es el espíritu de cada hombre.
En cada momento de la História todo hombre debe respaldar su palabra con hechos. Y estos deben de concordar con la palabra, Simón Bolivar es un claro ejemplo del hombre y su palabra. Él decía «El mundo es nuestro y hay que complementarlo con ejemplos. El «LIBERTADOR» Simón Bolivar porque a eso se dedicó a «LIBERTAR PUEBLOS» con toda la fuerza de su ánimo.
Si bien Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia encontraron bajo su brazo independencia, toda América recibió su luz, su capacidad de amar, su palabra iluminada.
Ojalá que estos pequeños pensamientos iluminen la conciencia de toda la gente que quiera contribuir al cambio por un mundo con dignidad.
¡ Por que la Luz del Nuevo Día nos Sorprenda con la Victoria o la Muerte!
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Comunsentimina

COMUNSENTIMINA: REMEDIO CONTRA EL SUEÑO, EL OLVIDO, LA PARANOIA, LA PASIVIDAD Y LA CONFORMIDAD(DOSIS: AL MENOS UNA AL DÍA. SI NOTA UN MEJORAMIENTO, INCREMENTE LA DOSIS. EN CASO DE PERDER O ACABAR PASTILLAS, NOTIFICARSE A SI MISMO Y CREAR PROPIAS. IMPOSIBILIDAD DE SOBREDOSIS. PELIGRO: EN EXCESO PUEDE RESULTAR DAÑINO PARA LA SALUD DE LA OLIGARQUÍA.)

¡Aguas! ¡Aguas!

La alerta está puesta. Los focos rojos están encendidos. Al parecer pronto todos los mexicanos estaremos como algunas guerrillas fracasadas—como peces sin agua. La infraestructura actual ya no da para cubrir la demanda nacional y como fue advertido por los señores de la Comisión Nacional del Agua se necesitan unos 100 mil millones de pesos para garantizar el abasto. ¡¿Ay, de dónde saldrán?! Pero no hay que preocuparse por ese cercano día en que ya no tendremos líquido con qué humedecer nuestros labios o lavar los pocos trastes que aun usamos. No, nuestra alarma debe ser por el alza en los precios que vendrá. Hay que asegurar las altas tasas de ganancia, digo, la justa recompensa, para los misericordiosos empresarios que invertirán su capital (ya que al Estado se le evaporó) en salvarnos de una posible muerte por deshidratación.

Y si no, pregúntenle al Dr. Martens

Por si sus secas gargantas no se tragan la última dosesita, y si no convencen las palabras de los de CONAGUA que afirman la necesidad de ‘actualizar’ las tarifas de agua en un 50%, sólo consulten al Dr. Martens (sí, como la marca de botas, aquellas pesadas botas que terminaban de aplastar a las víctimas del napalm, arma química que derretía a niños y chozas en Vietnam, desarrollada por la Dupont, empresa que representa Martens en el gabinete como Secretario de Energía). Este privatizador empresario público, en su campaña por subastar la CFE bajo el pretexto de una administración más moderna y eficiente y de precios más bajos para el consumidor, ha señalado las causas del fracaso de la privatización de la industria eléctrica en California. Sencillamente, nos aclara, el error fue que regularon la venta al consumidor. Es decir, no permitieron que a los usuarios les cobraran jugosas tarifas.

Jolgorio semántico de secretarios mojigatos y... ¿mariguanos?

Todos sabemos que el gabinete, tan aplaudido por su supuesta diversidad, no es más que una bola de capitalistas salvajes y darwinianos sociales. Entendemos también que se trata de una obscena colección de santurrones representados devotamente por el Secretario de Trabajo. Monseñor Abascal, el mismo que encomendó la suerte de los obreros a la Virgencita, característicamente ofreció bendiciones divinas a una trabajadora de la educación luego de haber fulminado su trabajo y previsión social. La sorpresa que se llevaría este beato dedicado a proteger nuestro tejido moral contra la nocividad del realismo mágico al enterarse de lo que ahora comenzamos a entender—que sus colegas son, además, drogadictos. Y es que sólo la participación en juergas alucinógenas podría explicar que la devastadora contrarreforma fiscal sea defendida tan enervantemente por aquella que es encargada de velar por el bienestar del pueblo, ay ¿cómo se llama? la Secretaria de Desarrollo Social, ay ¿cómo es? ah sí, la Josef-Inhala Másque Mota.

Alegoría del aristócrata y el joven en la aldea global

Si un humilde pero educado y robusto joven de piel amarilla le avienta una piedra a la ventana de la mansión del señor, no se acercaría y mucho menos pediría que se le devuelva su geológico proyectil. El güero aristócrata, dueño y guardián de la ciudad, es capaz, sin embargo, de cagar en la modesta pero cada día mejor arreglada casa del adolescente y más encima exigirle que se le devuelva su mierda, en papel dorado y con disculpas anexadas.

Ultima llamada o llama ultimada

Los países en guerra, fuerzas contrarias beligerantes, guerrilla y gobierno, etc., firman pactos de cese a hostilidades. Cuando los integrantes de un partido que dice luchar junto al pueblo por la democracia y la justicia se ven obligados a negociar la paz, en el mejor de los casos algo anda mal.

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PASEOS POR EL TIEMPO

 
A la memoria del Capitán Antonio
 
Al Compañero Toño:
Estamos a mediados del mes de julio de 1995, hemos caminado mas de 12 horas para llegar a este campamento; en días pasados recientes han sido asesinados varios de nuestros compañeros y nosotros, los que integramos esta columna guerrillera, aun no podemos creer que no los volveremos a ver. Han caído asesinados por las balas enemigas; no podemos asimilar lo que ha sucedido, no podemos dar crédito la pérdida de varios de nuestros compañeros y por lo tanto va a ser difícil reponernos de este golpe que nos han dado; hemos llegado muy lentamente a este campamento, no por el cansancio de la marcha sino porque sabemos que varios de nuestros compañeros ya no los encontraremos, ya no escucharemos sus voces, sus risas y también su silencio. Es difícil aceptar esta situación, pero así es, y aunque quisiéramos que fuera de otra manera, no podemos cambiar esta dolorosa realidad que estamos viviendo.
Durante todo este tiempo he pensado en ustedes, en la columna guerrillera que tu dignamente diriges compañero Toño, porque seguramente ustedes al igual que nosotros, ya conocen la noticia y sienten el mismo dolor que nos embarga, porque estoy seguro que ustedes al igual que nosotros se aprestan para hacer justicia, por nuestros compañeros caídos ¡pero qué lejos estaba de imaginar que ese día llegarían noticias dolorosas de ustedes!
Era una mañana calurosa, cuando a lo lejos vemos venir al compañero que se encarga de llevarnos los mensajes al campamento guerrillero y después de saludar a todos los combatientes que se encuentran descansando por la caminata realizada, me entrega la correspondencia que nos mandan nuestros compañeros y de inmediato empiezo a leer la carta que me han mandado. No alcanzo a terminar de ver el contenido de la misma, pues un dolor me ahoga y se me hace un nudo en la garganta. ¡Seguramente no he leído bien! Pienso, y vuelvo a leer nuevamente, la carta dice: ¡el compañero Toño ha caído en combate! pareciera que no es verdad y vuelvo a releer por tercera vez la misma frase; ya no hay duda, y sin poder evitarlo una lágrima rueda por mi mejilla.
¡Cuanto dolor me causó esta noticia! y sin embargo ante los combatientes, a la hora de comunicarles lo sucedido, tengo que ser fuerte y no demostrarles lo que en realidad estoy sintiendo; un silencio se apodera de todos, no hay comentarios de nadie solo silencio y más silencio. Sin embargo, no es difícil saber lo que está pasando, seguramente en estos momentos cada uno te recuerda a su manera y llora tal vez en silencio.
¡Cuanta rabia y dolor nos ha causado tu partida compañero! Ese día no trabajamos en el campamento, no porque no quisiéramos sino porque no podíamos hacerlo, nuestro pensamiento estaba contigo, el dolor se reflejaba en cada rostro campesino, a pesar del paliacate que nos cubría la cara; no todos los combatientes te conocían sin embargo en el campamento se respiraba un ambiente de dolor, de amargura, de rabia, pero también de ternura. Desconocíamos las circunstancias en que habías caído en combate, el lugar y la fecha de este triste acontecimiento, pero si sabíamos que ya no te volveríamos a ver, al igual que otros compañeros, que en nuestra próxima reunión ya no estarías con nosotros, y nunca mas escucharíamos tu voz diciendo ¡dispuesto a combatir, compañero!
Después conocimos las condiciones en que te enfrentaste al enemigo y sobre todo que tomaste la decisión de enfrentarlo para que otro combatiente se salvara, lo hiciste sin titubear, sin importar que esta decisión te costaría la vida; pero así fuiste: aguerrido en el combate. La fe inquebrantable en la victoria y en nuestro pueblo, te llevó a dar lo más hermoso que tenemos: la vida, por una causa justa y noble.
Y hoy al escribir estas líneas no me fue fácil hacerlo; solo quiero que sepas, donde estés, que hoy más que nunca seguiremos adelante en esta noble labor, que hoy más que nunca tu recuerdo nos acompaña por los trillos que juntos caminamos un día por la sierra, que hoy más que nunca tu ejemplo de coraje, dignidad y decisión se encuentra presente en cada uno de nosotros; si te fuiste pensando en que quedaron muchas cosas por hacer, quiero que te marches tranquilo, porque esta causa va a triunfar más temprano que tarde, no te preocupes hermano por lo que haya quedado inconcluso, mañana habrá más Toños que proseguirán la lucha y alzarán su fusil libertario como tú lo hiciste ayer.
Siempre te recordaremos, por eso no te digo adiós, sino hasta siempre compañero Toño.
Te recuerda
Un compañero que recorrió junto a tí los pueblos,
caminos y veredas de la sierra.
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Memorias de los Enfrentamientos del Guanabano y Tepozonalco
Era un día 19 de mayo de 1997...
Cuando me ví por última vez contigo compañero Roberto - ¿tú imaginabas compañero? - estoy seguro que no y sin embargo así fue. Días antes habíamos estado platicando de los planes de trabajo que se tenían para la zona; ese día platicamos largamente de muchos temas. Pareciera que ambos presentíamos que era la despedida de dos grandes amigos, de dos camaradas en donde uno parte a cumplir una misión que se le ha encomendado y el otro se queda a esperar los resultados de la misma. Al finalizar la plática, nos despedimos con un fuerte abrazo y un apretón de manos, sin saber que ésta sería la última despedida de dos camaradas.
El día 21, el compañero partió hacia el monte, para incorporarse a dirigir una columna guerrillera, para consolidar el trabajo revolucionario que se realizaba en la zona; de ahí en adelante no se tuvieron noticias de nuestros compañeros. Fue hasta el día 25 de mayo cuando algunos periódicos hablaban de un enfrentamiento armado entre la guerrilla y el Ejército Federal cerca de la comunidad de Tepozonalco, municipio de Chilapa, Gro. En donde se decía que había dos muertos y dos heridos de parte del Ejército Federal, pero no se decía si había habido bajas de parte nuestra. La noticia nos causó preocupación y empezamos a buscar comunicación con nuestros compañeros, pues de antemano sabíamos que eran ellos porque se conocía el área donde se iban a mover.
Sin embargo fue hasta el día siguiente, el 26 de mayo, cuando todos los medios periodísticos describían con todo detalle lo que había sucedido el 24 de mayo por la tarde: que una columna guerrillera se enfrento al Ejército Federal con un saldo de dos muertos por bando; y ahí estabas tú compañero Roberto. Caíste abatido por las balas enemigas, pero caíste con el fusil en la mano, con la determinación de no rendirte jamás, cubriendo la retirada de los demás combatientes que estaban a tu lado, preferiste afrentar tu vida en aras de salvar a los demás. Sin embargo, más adelante, cayó el compañero Alfredo, sin que tú lo supieras ya más. Después supimos que caíste combatiendo en el momento en que se replegaba toda la unidad guerrillera y en el momento en que buscabas a un compañero que se había retrazado, cuando en verdad él ya se había replegado.
Cuanto dolor me causó esta noticia, no había duda de que habías caído en combate, pues ahí estaban las fotografías, que por cierto algunos compañeros no te reconocieron inmediatamente, quizá con la esperanza de que no fueras tú el que había caído; pero a la vez me dió rabia y coraje de no poder hacer nada para ayudarte en esos momentos, para decirte que no te fueras preocupado por tu familia, por tus hijos, por nuestra causa revolucionaria. Y en ese momento se me vino a la memoria todo lo que juntos habíamos hecho, de nuestra adolescencia que compartimos juntos, de nuestro andar por los caminos y veredas de las montañas para despertar y organizar a nuestros hermanos campesinos para que luchen por lo que es suyo, de enseñar al pueblo a defenderse de quienes los oprimen, de poder ver juntos los primeros frutos de nuestro trabajo revolucionario, de las alegrías, de las tristezas, de los sin sabores que nos deja la vida, de las discusiones que a veces teníamos como compañeros de lucha, pero siempre terminábamos siendo los mismos camaradas, los mismos amigos de siempre.
Me fue difícil asimilar tu partida compañero Roberto, me fue difícil aceptar que ya no volveríamos a estar juntos, como siempre lo estuvimos en los buenos momentos, pero también en las más adversas circunstancias que enfrentamos y siempre salimos victoriosos. Pero no esta vez, esta vez perdimos, te adelantaste a recorrer el camino que finalmente todos llegaremos a recorrerlo algún día.
Sin embargo quiero decirte que aquí nadie se raja, como solíamos decir los dos, aquí nadie retrocede, aquí nadie se da por vencido, que seguiremos adelante en esta lucha que juntos emprendimos. ¿Qué quedaron muchas cosas por hacer? Es cierto, pero tú hiciste lo que pudiste hacer y lo hiciste bien, con coraje, con decisión, con tenacidad, pero sobre todo con un espíritu incansable de cumplir con las tareas que se te asignaban. Soñaste con un mañana diferente para todos los mexicanos, sin explotados, sin excluidos, sin desigualdades, sin discriminación, fuiste un verdadero soñador, ¿pero no acaso la vida es un sueño? La vida es un sueño, es un ideal, es una estrella que brilla en el horizonte y guía nuestros pasos y nuestro accionar.
Compañero Roberto: quiero que sepas que vives en nuestro corazón y en nuestra memoria y aunque nos dolió tu partida, tu ejemplo de dignidad y coraje nos revitaliza y nos enorgullece de haber tenido un compañero como tú y sobre todo de quienes tuvimos la oportunidad de conocerte y de luchar a tu lado.
Camarada Roberto, mientras exista nuestra rebeldía, y nuestra determinación de seguir luchando por un México diferente, vivirás eternamente en nuestra memoria.
Fraternalmente, El compañero y amigo de siempre.
A los Compañeros Timo y Tino:
A los compañeros caídos en combate contra él ejercito federal el 27 de mayo de 1997 en el Guanábano municipio de Atoyac de Álvarez Gro.
El dia 26 de mayo 1997
En los días previos estábamos haciendo los preparativos para el combate. La mayoría quería participar en él, pero la mayoría eran novatos y eran pocos los que tenían experiencia de combate contra él ejército. Estos compañeros llevaban poco tiempo de incorporados en la columna pero con muchas ganas de combatir. En la tarde del 26 de mayo afinábamos los detalles de lo que faltaba y de que se tenía que llevar, y donde serían los puntos de recontacto, santo y seña, también se revisaban lar armas y la munición y de cuantos estaban en mejores condiciones.
La madrugada del 27 de mayo
En la mañana del 27 de mayo como a las 4 de la mañana el guardia en turno dió la señal de levantarse e inmediatamente formarse con su equipo de combate. La mayoría de las cosas se iban a quedar con la unidad que se iba a quedar en el campamento. Ya formados, pedimos opinión de quienes querían ir al combate y quiénes no y resulta que todos querían ir. Entonces, se tomó la decisión de que no todos iban porque algunos físicamente no estaban en condiciones y otros no habían tirado ni un balazo ni contra un pájaro y los que se iban a quedar se molestaron por no llevarlos -- al grado de que no querían prestar su fusil a otro compa ya que quienes se quedaban tenían fusiles ráfaga.
Entrada la noche...
En la noche del 26 de mayo, una comisión fue a realizar pintas, en aquel entonces del EPR que éramos. Sabíamos que segurito subiría él ejercito porque ya lo teníamos comprobado; nomás quería un chisme para hacerse presente. Cuando íbamos llegando al lugar de la emboscada eran como a las 6 de la mañana y ya venían los ruidos de motores de carros grandes y efectivamente pasaron frente a nosotros un convoy de nueve carros entre chicos y grandes. En ese rato, se aceleraron nuestros corazones -unos quizás de alegría y otros de temor- porque quizás no todos regresaríamos vivos y sabíamos con seguridad que se daría el enfrentamiento esperado.
Los compañeros Tino y Timo
Tino iba en el comando de vanguardia. Él era un compañero serio pero dispuesto a cumplir la misión que se le encomendara. En ese rato, nos decía que nos apuráramos porque parecíamos viejos para caminar -- se refirió a algunos que íbamos despacio para no hacer tanto ruido aunque también íbamos cansados. Él iba tan alegre que no parecía que iba a morir en el enfrentamiento. Al poco tiempo, él escogió el lugar de su trinchera de combate que le correspondía en el comando de vanguardia ya que terminamos de revisar el lugar del combate. Ya era de día como a las 8 a las 9 de la mañana luego descansamos un rato para ponerse en los puestos a partir de las doce del día.
El compañero Timo llevaba poco tiempo de incorporado y era guerrillero disperso que se incorporaba por unos días y en aquellos días vino porque supo que tal vez entablaríamos combate con él ejercito y no se lo quería perder; venía por días porque era estudiante de preparatoria abierta. Él nos platicaba que quería participar; es decir, estar en la columna y los fines de semana bajaría a las clases y habíamos acordado que así seria. El compañero era serio quizás también por el poco tiempo que llevaba con nosotros casi no platicaba, pero él estaba mas consciente por sus conocimientos. Además, en esas tierras uno nace con conciencia histórica, porque han sido escenario de luchas de insurrección desde los tiempos de la independencia y hasta lo más reciente, el levantamiento de Lucio Cabañas. Él nos decía que se iba a convertir en guerrillero concentrado para poder participar mejor. Y con esa convicción iba al combate: seguro de sus ideales.
Inicio del combate
Antes de distribuirnos a las posiciones de combate, acordamos cómo iba a iniciarse el fuego, pero a la mera hora todo nos salió al revés. Ante esta situación, se descompone el escenario de fuego y no nos quedó de otra más que responder el fuego iniciado por nuestro compañero contra el enemigo y tratamos de aniquilar lo más que se pudo porque si nos tardábamos más se nos iba a complicar el asunto porque detrás del convoy que atacamos iba lo grueso del ejército, ya que quedaban siete carros donde venía la mayor cantidad de tropa.
Toda esta situación complicó nuestra retirada y es ahí donde perdemos a los dos compañeros. El compañero Tino salió antes de que diéramos la señal de retirada, él trato de salir solo sin lograrlo. El compañero Timo salió con su comando de retaguardia pero se pierde cuando se inicia el fuego con el helicóptero que llega al lugar del combate. En medio de la balacera, agarró otro rumbo y sus compañeros de retaguardia ya no lo encontraron y empiezan a replegarse sin saber que en esos momentos él estaba siendo abatido por el fuego enemigo.
Los dos compañeros caídos demostraron su dignidad y valentía hasta el último momento porque ninguno se rindió sino que combatieron hasta la muerte. Hoy, les rendimos un caluroso homenaje y seguiremos su ejemplo. Gloria eterna a nuestros compañeros caídos. Desde aquí en las montañas les mandamos nuestro más sentido pésame a los familiares de nuestros compañeros diciéndoles que sus hijos no murieron en vano como pregonarán nuestros enemigos. Ellos cayeron por sus ideales, ellos ya son parte de la historia; ellos siempre estarán en el recuerdo de nuestros combatientes y de nuestra gente porque son nuestros compañeros e hijos de nuestro pueblo, que las lágrimas de ustedes es el coraje que a nosotros nos da valor para seguir luchando, para conquistar la libertad, la justicia, la democracia, para nuestro pueblo.
Mariano
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JOSÉ REVUELTAS A 25 AÑOS DE SU MUERTE
Lo que sigue son fragmentos de dos escritos, Nuestra Bandera y Carta a los Estudiantes, por José Revueltas. Para nosotros, él representa un pensador independiente, un escritor creativo, un intelectual al lado del pueblo - razón por la que fue encarcelado en varias ocasiones. No obstante el paso del tiempo, muchas de sus ideas, entre ellas la importancia de movimientos obreros y sociales autónomos y la crítica al sistema político, siguen vigentes como puede apreciarse a continuación.
 
NUESTRA BANDERA
Se ha dicho que el movimiento estudiantil julio-agosto de 1968 carece de una bandera –es decir, de objetivos precisos y de «miras elevadas», conforme al trasnochado lenguaje de monitores editorialistas de la prensa más corrompida del mundo, la mexicana- y que, junto a esta falta de bandera, índice de gratuidad de nuestro movimiento, éste se ampararía en una supuesta situación de privilegio social y económico de que el estudiante goza en violento contraste con otras capas de la sociedad menos favorecidas, que sin embargo son las que pagan en su mayor parte la educación superior.
...Tenemos una bandera de principios... En sus comienzos, quizá nuestro movimiento se hubiese satisfecho con la reparación de daños y la remoción de los culpables de aquellos. Pero en México, se ha totalizado a tal extremo el sistema de opresión política y de centralismo en el ejercicio del Poder –desde a nivel de gendarme hasta el de Presidente- que una simple falta a los “reglamentos de policía y buen gobierno” confronta al más común de los ciudadanos con todo el aplastante aparato del Estado y de su naturaleza de dominio impersonal, anónimo, despótico, inexorable y sin apelación posible, sobre el individuo y la comunidad en su conjunto...
...Cada agrupación –no importa de lo que se trate ni de lo que se proponga- que quiera luchar en México de un modo independiente y fuera de los canales “autorizados” por el régimen, ha de comprobar por su propia experiencia esta situación insufrible e irrespirable que vive nuestro país desde hace mucho, pero que no solo no se deteriora con el tiempo sino que cada vez se afina y perfecciona más...
...Nuestros detractores tienen razón: los estudiantes somos una capa social “privilegiada”. Tenemos el privilegio político de ser los únicos –o casi los únicos- a quienes en México aún se les puede permitir el delito de la honradez y la independencia, no porque la clase gobernante quiera ni mire con buenos ojos que así sea, sino porque no se ha logrado mediatizarnos ni uncirnos a su maloliente carro de infamias...
Nuestro movimiento, por ello, no es una algarada estudiantil más, esto deben comprenderlo muy bien las generaciones cuyas mentes se obstinan en querer ajustar las nuevas realidades a los viejos esquemas obsoletos de su “revolución mexicana”, de su “régimen constitucional”, de su “sistema de garantías” y otros conceptos vacíos, engañosos, de contenido opuesto a lo que expresan y destinados a mantener y perfeccionar la enajenación de la conciencia colectiva de México a la hipocresía social y a la mentira que caracterizan al régimen imperante.
Correspondemos con esta actitud al sacrificio que las capas más necesitadas de la sociedad, la clase obrera y los campesinos (y entre ellos, pertenezcan al nivel económico que sea, nuestros propios padres), tienen que hacer para el sostenimiento de la educación superior. Ésta es la única forma de agradecerles: nuestra lucha por una sociedad nueva, libre y justa, en la cual se pueda pensar, trabajar, crear, sin humillaciones, sobresaltos, angustias y mediatizaciones de toda especie. Estudiamos precisamente para obtener esto y no creemos que la dedicación a la cultura pueda tener ninguna otra razón de ser que la de este colocar al hombre, al ser humano vivo, tangible y sufriente, en el centro de todas las preocupaciones.
A las otras clases sociales no les debemos nada ni les estamos obligadas con nada. A los miembros de la oligarquía, a los satisfechos burgueses viejos y nuevos, a la clase dominante surgida de la revolución mexicana, no tenemos ninguna otra cosa que plantearles sino la obligación que tienen de pagar y pagar cada vez más, en dinero, por lo pronto, en tanto que llega la hora en que paguen con su desaparición histórica del panorama humano.
 
CARTA ABIERTA A LOS ESTUDIANTES PRESOS (De México 68)
Esquema
- Significación política en la vida de un hombre; son hombres antes de recibir el título que sea
- Qué representa para el país la generación del 68 en contraste con generaciones que han traicionado su destino (la generación del 29)
- Un país que se hunde y donde han entrado en quiebra todos los valores humanos ante la falta de ejemplo a seguir, ante los engaños en la prensa, en la cátedra, en el templo, en los partidos, en la sociedad, en el Estado, en la política.
- ¿Cómo responde el Estado a la Juventud? La forma de respuesta es el mejor título de honor y justicia para el movimiento.
- ¿Por qué no cede el gobierno? Porque quiere reducirnos a la abyección
Compañeros:
Forman ustedes el cuerpo de aquellos que en diferentes momentos de lucha, a partir del 26 de julio de este año violento, amargo pero igualmente jubiloso y esperanzado, de 1968, constituyen nuestros primeros caídos... Es por esto que la Historia nos da el derecho de hablar por ella. Son ustedes los primeros. Caerán, caeremos más, pues por ahora es a nosotros a quien corresponde el turno de pagar, unilateralmente, el precio del combate. No debe importarnos, pues caídos no quiere decir vencidos. Atrás de aquel que cae, hay alguien siempre que recoge la bandera y ésta ondeará, tarde o temprano, en el punto más alto de la victoria.
Ustedes compañeros, nosotros somos jóvenes, nuestro movimiento es joven. Todo lo que lucha, todo lo que no se deja vencer, todo lo que combate es joven en tanto brega por el imperio de la razón y de la dignidad humana. Mediten hondamente en el significado de nuestra actitud, de las posiciones de nuestro movimiento y asimismo en lo que significa en la vida de un hombre el ser un preso político a una edad tan temprana. Esto indica el espíritu de entrega y de sacrificio de una generación nueva, viva, despierta, combatiente, que ha rechazado la abyección y a la que no ha podido cegar el espejismo ignominioso del triunfo oportunista y fácil, ni de la vida sin vicisitudes ni tropiezos...
...Compañeros: el luchar en las filas del movimiento estudiantil popular es y ha sido una honra para todos aquellos que participan en él y para todos aquellos que le prestan y le han prestado ayuda desinteresada... nos movemos y actuamos dentro de un contexto social y político diferente en esencia al de otras épocas. Lo único que nos distingue es que no queremos traicionar nuestro destino ni tampoco permitir que nadie lo traicione... En realidad, esto no encierra virtud alguna. Las circunstancias históricas, la naturaleza del mundo y del país en que vivimos, hacen imposible que tal destino no se cumpla, a menos que sobrevenga la catástrofe que amenaza a la humanidad entera y a cuyo borde nos encontramos...
...Si las relaciones sociales y las estructuras no se transforman en el mundo, bien se trate de los países capitalistas o bien de los países socialistas, la catástrofe definitiva parece estar asegurada. Sustancialmente, al margen de sus aspectos exteriores, la lucha de la juventud es una y la misma en todos los países de la tierra...
...Ante nosotros se plantea, en el mundo y en México, un único dilema insoslayable y rotundo: victoria o muerte. La victoria para nuestro país, será un México libre, democrático, sano, donde se pueda respirar, pensar, crear, estudiar, amar. La muerte –así quedemos, para nuestra desgracia, vivos- será la noche del alma, las torturas sin fin, el candado en los labios, la miseria del cuerpo y del espíritu.
Compañeros encarcelados por la causa de la libertad:
A todos nos sostiene, a ustedes en prisión, a nosotros todavía “libres”, la confianza que tenemos en el vigor inextinguible de nuestro movimiento, en su inagotable tenacidad para vencer, en su disposición resuelta a cualquier clase de sacrificios, en la inquebrantable rectitud y la pureza de sus miras.
¡Mantengamos nuestra férrea unidad de propósitos, nuestra disciplina, nuestra mutua solidaridad, nuestro espíritu combativo, firmes, resueltos, de una pieza, dentro y fuera de la cárcel, en la lucha a campo abierto y en la obligada pasividad –no por eso menos combatiente y orgullosa- de las prisiones!
¡Hasta la victoria siempre!
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MEGÁFONO

Recordando al Compañero Toño

A pesar de que han transcurrido más de cinco años de la caída en combate de nuestro compañero Toño, como lo conocimos todos, su recuerdo sigue presente en cada uno de nosotros que tuvimos la oportunidad de conocerlo.

Aún llega a mi mente aquellos momentos en que juntos nos incorporamos a una columna guerrillera. Resultaba entre todos nosotros que no tenías experiencia para la lucha guerrillera en el campo, porque al principio no podías amarrar tu hamaca de los frondosos árboles, ni tampoco colocar tu naylón para hacer tu casa y cuando llovía te mojabas, y en ocasiones llegaste a pasar la noche mojado por la lluvia y sin embargo no decías nada a pesar de lo incómodo que es dormir en esas condiciones. Pero con el paso del tiempo fuiste aprendiendo estas cosas y otras cosas más de las que cotidianamente se realizan en las columnas guerrilleras ¡Cómo te esforzaste por superar y hacer bien las cosas, pero lo lograste!

A pesar que estuvimos poco tiempo conviviendo juntos, me basto para ver que eras un buen compañero y que tu alegría contagiaba a todos los muchachos que en ese momento nos encontrábamos en la columna. Al principio te veía serio, callado y hasta aislado del resto de los compañeros ¿en qué pensabas en esos momentos? No lo sabemos pero lo que sí sabemos es que te fuiste adaptando a la vida guerrillera, llegaste a ser tan alegre que a veces hablábamos muy fuerte que el guardia y el resto de los compañeros nos llamaban la atención por hacer tanto ruido.

Cuando nos enteramos de que habías caído en combate cayendo bajo las balas del enemigo, nos dolió mucho tu muerte. Nadie de los que te conocimos podíamos creer que esto te hubiera sucedido y seguimos sin creerlo porque seguramente tú sigues ahí en cada montaña, río, presente en los compañeros que hoy seguimos en la lucha buscando que un día se haga realidad el darle libertad a nuestro pueblo.

¡Hasta siempre Compañero Toño!

Atentamente Laura

República Mexicana a 8 de mayo de 2001.

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A la memoria del compañero Roberto:

En aquellos tiempos cuando te conocimos, te recordamos muy serio, pero cuando fue pasando el tiempo nos dimos cuenta que eras muy alegre por eso para nosotros eras “el tío” siempre estabas de buen humor, pero caundo tenías que darnos alguna indicación por muy riesgosa que ésta fuera siempre teníamos que estar seguros de que podríamos hacerlo y con la ilusión de tener un país diferente. Con tu carácter y actitud nos mostraste un camino a seguir, a pesar de tener muchos obstáculos nos enseñaste a burlar al enemigo, a respetar las medidas de seguridad. Pero al tener mucho tiempo de participación tanto ir y venir te tocó perder, cosa que sentimos y nos duele mucho.

DIA 20 DE MAYO 1997.

Te fuimos a dejar por la tarde en un lugar solo sobre una carretera, durante el camino nos diste las últimas instrucciones, teníamos que ir todos los días (a partir de que te dejáramos) a esperar un recado para saber cuando bajaría y como estaban todos, dijiste que cuándo regresaras no querías encontrar problemas que teníamos que resolverlos nosotros y que te contáramos como le habíamos hecho para aprender otro poco. Te despediste y vimos como te perdías en el monte en medio de los compañeros que te esperaban, estabas seguro de lo que tenías que hacer por lo que no debía haber ningún error, que se debería hacer según lo planeado, Sabíamos que se realizaría una emboscada a los militares como respuesta a las constantes agresiones a nuestro pueblo. Supimos de la emboscada por el periódico y la sorpresa fue muy grande al descubrirte en el periódico ya sin vida y con tu fusil en las manos ya sin balas, hubiéramos querido que nos dijeran que era mentira pero, la realidad la estábamos viendo en el periódico, y era el

DIA 23 DE MAYO,

Fue un día muy pesado para todos los que te conocimos y te queríamos, cuando las balas del enemigo acabaron con tu vida, para el gobierno moriste pero para los que te conocimos no vas a morir nunca, siempre te vamos a recordar y tu muerte sólo es una semilla que se ha sembrado y que dará frutos por mucho tiempo. Quisiera decirle a tu familia que nosotros estamos muy orgullosos de que pertenecieras a nuestra organización, que nos pudieras enseñar tantas cosas, ellos deben sentirse igual.

Te vamos a recordar siempre.

Quetzal

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Carta a mi papá Roberto

Papá:

Donde quiera que te encuentres, quiero que escuches las palabras de tu hija que te lleva en su corazón.

Han pasado cuatro largos años desde que tú te fuiste a un viaje sin regreso; Aún recuerdo la última vez que te ví, era una hermosa tarde cuando tomaste tu maleta y te despediste de mí, de mis hermanos y de mí mamá, y nos dijiste que no nos preocupáramos por ti, que muy pronto regresarías y así quedamos esperando tu regreso, pero nunca más volviste a nuestro lado.

En todo este tiempo que no has estado a mi lado, quiero decirte que te extraño mucho y que hoy quisiera tenerte junto a mí para decirte cuanta falta me haces, que ya nada es igual desde que tú no estas aquí, que has dejado un profundo vacío en mí existencia y pienso que si tú estuvieras a mi lado compartiríamos alegrías y tristezas, pero juntos mas no sola.

Recuerdo cada cosa que hacías para que siempre sonriéramos y que a la vez tú siempre tenías una sonrisa para todos. Papá ¡Cuanta falta me haces!, pero la vida debe seguir adelante, sin tu presencia física, sin que te pueda ver ni escuchar más, pero de una cosa puedes estar seguro, que siempre te recordaré y te llevaré presente en mi mente y en mi corazón como el más bello recuerdo que me ha dado la vida y que siempre vas a estar conmigo, en las buenas y en las malas, en mi pasado y en mi presente, para darme fuerzas y seguir adelante e iluminarme el camino que debo seguir, tratando de honrar tu memoria y tu ejemplo.

Te recuerda eternamente

Tu hija.

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Exigimos la aprobación de la Ley Cocopa

Elenco: José, Compa, Pedro

José: Pedro, viste la nota.

Pedro: ¿Cuál?

José: La del comunicado de los compañeros del ERPI.

Pedro: Ah sí, la escuché en la radio. Me acuerdo de algunas cosas como por ejemplo que a Fox y sus amigos les encanta decir mentiras al pueblo y que la reforma fiscal lleva la parte más ancha del embudo para los ricos.

José: A mi me parecio interesante su postura de apoyar a la lucha del EZLN, el CNI y los pueblos indígenas por la aprobación de la Ley Cocopa, no así la ley chafa que improvisaron Cevallos, Bartlett, y los chuchos.

Pedro: Perdona que te interrumpa, José. Mira,aquí viene la compa, esta vez sola, sin el compa paliacate.

Compa: ¿Cómo están compañeros? Antes que nada, el compa paliacate les manda saludos, ya que le fue imposible llegar.

José: ¡Qué bueno que llegaste! Estábamas platicando casualmente del comunicado que enviaron el otro día sobre la transición foxista. Entre otras cosas, hablan de su respaldo a la lucha por la aprobación de la Ley Cocopa.

Compa: Sí, así es compañeros. Decimos que es más que justa la movilización de los pueblos indígenas por autonomía, libre determinación, territorialidad, y derecho público. Evidentemente, los que están en el poder todavía tienen una visión racista y clasista de cómo debe ser el pueblo mexicano. En muchos sentidos, la mayoría de legisladores utilizan argumentos similares a los que utilizaron los españoles hace cinco siglos. Nos dicen que nos benefician la pobreza, el hambre, y la cultura de la Coca Cola. También nos dicen que podemos ejercer ‘la democracia’ o votar libremente, siempre y cuando haya miles de soldados para ‘garantizar’ nuestra seguridad en las comunidades indígenas y campesinas.

Pedro: Sí, es cierto lo que estás diciendo. Los poderosos de siempre les dan largas a nuestros derechos. Encuentran la manera de quitarnos nuestros derechos. Es más deben de estar en otra empresa, como la de arte de magia porque son muy mañosos.

Compa: No lo había visto de esa manera, pero tienes razón. Por algo, siempre hacen sus leyes a puertas cerradas, para que no veamos como hacen sus artimañas.

José: Tengo otra pregunta para ti, compa. Es algo atrevida. Entonces, ¿esto quiere decir que ustedes, aunque son del ERPI, apoyan a otras organizaciones como el EZLN?

Compa: Desde luego. Nosotros tratamos de fomentar la solidaridad revolucionaria entre las distintas organizaciones político-militares que existen en nuestro país. Sabemos que todos somos diferentes pero muchas veces también luchamos por las mismas cosas. De esta manera, el movimiento revolucionario en su conjunto se fortalece y se nutre. Y no sólo debemos de apoyar al EZ sino a las demás organizaciones revolucionarias en México y en el mundo. Todo esto se plantea en nuestros documentos básicos. ¿Los han visto compas?

Pedro: No. ¿Dónde los puedo conseguir?

Compa: En las librerías Gandhi, están en oferta. No, son bromas compas, ¡qué bueno fuera! Estos documentos, como Las Tesis, se encuentran en nuestra página http://tierra.ucsd.edu/erpi.

José: Bueno, jóvenes. Yo ya me voy.

Compa: Y eso, José. Tú siempre te quedas hasta que terminemos de platicar.

José: Lo que pasa es que quiero ver a Pachuca ganarle al América.

Compa: Ah... ya entendí. Tienes futbolitis. ¿Tú también, Pedro? (Pedro afirma inconcientemente) No entiendo nada de eso, pero que les vaya bien. Que no se les olvide ojear nuestros documentos.

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